“Sangre, Resistencia y Esperanza” | Letras Libres
artículo no publicado

“Sangre, Resistencia y Esperanza”

El gobierno de Guerrero aportó dinero para la graduación de la generación 2011-2015 de la Normal Rural de Ayotzinapa; un grupo de estudiantes denunció al gobernador. 

De acuerdo con el semanario Proceso correspondiente al 13 de julio, el gobernador del estado de Guerrero, señor Rogelio Ortega Martínez (PRD), recibió una solicitud de los normalistas de Ayotzinapa para invitar a diez intelectuales a apadrinar a la generación 2011-2015 llamada “Sangre, Resistencia y Esperanza”.

“Nos pidieron que interviniéramos para que vinieran invitados especiales y lo hemos hecho”, declaró el gobernador, pues “como gobierno estamos obligados a apoyar a Ayotzinapa”. Luego señaló que “van a hacer su clausura con diez invitados especiales, y yo no asisto”.

Dice Proceso que el gobernador destinó un millón 204 mil pesos del erario para el festejo. La suma incluye la compra de anillos, trajes y “un regalo especial” para los que llamó “mis ahijados”. También dijo que planeaba “cubrir peticiones personales” de los normalistas, “aunque estas no se especifican en los documentos oficiales consultados por Proceso”.

Para “justificar la erogación extraordinaria”, el gobernador solicitó al titular de la Secretaría de Finanzas y Administración de su gobierno “ampliar el presupuesto de la Secretaría de Educación en Guerrero que encabeza Salvador Martínez della Rocca. Gracias a esa triangulación, Ortega podrá agasajar sin problemas a sus ahijados”, sigue diciendo Proceso.

Los normalistas de la generación “Sangre, Resistencia y Esperanza” aceptaron haberle pedido al gobernador dinero para realizar su festejo, pero dijeron que no era cierto que lo habían elegido como padrino. El presidente del “Comité Pro Clausura” de Ayotzinapa (sic), Sr. Izcoatl Yonibeth Benito Coronado, precisó que los normalistas invitaron a “diez escritores e intelectuales”, pero no al gobernador.

Interrogado sobre la “erogación extraordinaria de recursos públicos”, el gobernador Ortega Martínez la justificó argumentando que “Ayotzipana no tiene precio, y yo lo he dicho. Ni yo compro, ni ellos se venden”. Insistió “en defender su apoyo a los agregados (sic) de Ayotzinapa al señalar que cuando los normalistas no tienen respuesta del gobierno salen a la calle a protestar”. Dijo que la muerte de dos normalistas en los enfrentamientos de Chilpancingo, el 12 de diciembre de 2011, se debió a que el entonces gobernador Ángel Aguirre Rivero “no les dio dinero para contratar al grupo de música tropical Los Karkis”. (En aquella ocasión, como quizá se recuerde, los normalistas bloquearon la Autopista del Sol y prendieron fuego a una gasolinera cuyo empleado Gonzalo Rivas Cámara perdió la vida.)

En su edición de este domingo 18 de julio, Proceso informa que el gobierno de Guerrero se encargó “del traslado de los escritores, artistas e intelectuales” a la ceremonia. Y luego dice que un grupo de graduados de “Sangre, Resistencia y Esperanza” denunció al gobernador pues “compró la voluntad de los normalistas al entregar más de un millón de pesos” al compañero Izcoatl Yonibeth Benito Coronado.

Estos normalistas inconformes con el festejo dijeron hablar a nombre del movimiento de los 43 y de los “Padres de los 43 normalistas desaparecidos”, que no asistieron a la ceremonia. Y agregaron:

Les decimos buen provecho, se les verá bien el traje y esperamos que gocen tanto lo que les regalaron. Están comiendo la carne y bebiendo la sangre de nuestros compañeros caídos y disfrutando de los 43 desaparecidos.

Los inconformes –que se negaron a usar el traje donado por el gobernador– también acusaron a Izcoatl Yonibeth Benito Coronado de haber “entregado material” del Comité de Orientación Política e Ideológica (COPI) de la Normal. (El COPI, como se recuerda, es la autoridad superior de las normales rurales, que obedece a la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México, FECSM). También acusaron a su compañero de haber recibido el dinero para la graduación a cambio de “silencio e información de la base estudiantil”.

En su discurso, de acuerdo con la revista Proceso, la escritora Elena Poniatowska dijo: “El delito mayor en México es ser joven, ustedes van a enseñar a leer y exigir, a denunciar y defenderse, un país que sabe leer aprende a reclamar lo que es suyo porque conocen sus derechos”.

Hay consenso en el sentido de que la ceremonia fue muy emotiva. 

(Publicado previamente en el periódico El Universal)