Querido ingeniero Carlos Slim | Letras Libres
artículo no publicado

Querido ingeniero Carlos Slim

Ahora que es usted el hombre más rico del mundo y todo, tengo un favor muy importante que pedirle de la manera más atenta:

¡¡¡Ordénele a quien se encarga de las tiendas Sanborn’s que me vuelven a poner en venta, de manera ipsofacta, las revistas The New Yorker y Le Nouvel Observateur!!!

Estoy de acuerdo con que Sanborn’s tenga mil variedades semanales de las mismas revistas llenas de tetonas y fortachones, besuqueantes y divorciantes, anhelosas y orgásmicos, condesas y marquesitos y todas esas estupideces…

¡¡¡¡¡¡… pero no estoy de acuerdo con que hayan retirado The New Yorker y Le Nouvel Observateur, con cien mil demonios!!! (o la cantidad que usted considere adecuada)

Sí, ya sé que esas revistas no se venden mucho (sobre todo si no las ofrecen en venta), pero estoy seguro de que a usted –faltaría más- no se le va a escapar que un cliente es un cliente. Y sus tiendas esas no dejan de tener cierta responsabilidad adquirida con sus viejos clientes y con lectores nuevos que –aunque usted no lo crea— pueden buscar algo más que el raro deleite de poner una nalga en su retina.

Yo le garantizo, ingeniero, que si usted ofrece las revistas, las compramos. E incluso si no se vendieran ¿qué más le da a usted ganar un dólar menos de sus 27 millones de dólares diarios? Mire, es más, le ofrezco aquí, públicamente, que si llega a perder me dice a cuánto asciende su pérdida y yo se la repongo.

Así pues, o vuelven a ofrecer esas revistas o me retira a la brevedad eso de “la casa del buen gusto”.

Atentamente, su amigo

Guillermo Sheridan