¿De qué color es el futuro? | Letras Libres
artículo no publicado

¿De qué color es el futuro?

El cine gringo ha decidido que, cuando el futuro nos alcance, el mundo será una mezcla de dos colores. Váyanse resignando.

Miren esto:

Y miren esto:

¿Ya? Pues ahora váyanse acostumbrando: si Hollywood gana –y siempre gana– algún día ésos serán los únicos colores que veremos.

*   *   *

Se ha dicho que Blade runner (1982) de Ridley Scott es una película lenta, aburrida, demasiado larga, un poco incomprensible. Vean, por ejemplo, las anotaciones de este focus group –esa irreprochable institución– de una proyección de 1981 1982:

Pero nadie en su sano juicio ni entonces ni ahora ha tratado de objetar que, visualmente, Blade runner es una película bella. ¿Podría ser que la maldita afición por pintar las cosas de azul (verdoso) y naranja se deba, en parte, a la enorme influencia de Blade runner? Es innegable que su paleta estaba concentradísima en esos dos colores:

Y era bella, entre otras razones, porque las películas no se veían así... Pero, más o menos desde el cambio de siglo, una y otra vez el cine gringo nos llega entintado con matices de azul (verdoso) y naranja. No sólo de los famosamente peores directores que están trabajando en este momento, como el Zack Snyder de Watchmen (2009):

o el Michael Bay de Transformers (2007),

y Transformers 2: La venganza de los caídos (2009):

y Transformers 3: El lado oscuro de la luna (2011):

(y, supongo, el de Transformers 4 –nomás que ésa no ha salido), sino de directores relativamente prestigiosos como Paul Greengrass y la serie de espionaje Bourne (2002-2012) tanto en 2002:

como en 2012:

o prestigiosos sin adverbios como Wes Anderson en Viaje a Darjeeling (2007):

(¿Por qué es Darjeeling la peor película de Wes Anderson? Porque es igualita a cualquier otra película.)

De producciones relativamente pequeñas, como Drive (2011) de Nicolas Winding Refn:

o Mamá (2013) de Andrés Muschetti:

a producciones de más caros bigotes como la imposible Tron: Legacy (2010) de Joseph Kosinksi:

a verdaderos monstruos de centenas de millones de dólares como Avatar (2009) de James Cameron:

La combinación de azul (verdoso) con naranja es inescapable. Venga a nos su reino así en la pantalla como en el póster:

En fin. Ya saben de qué color es el futuro, ¿verdad?

*   *   *

Posdata 1. Edmund Helmer, de estadística en Stanford, tomó todos los pixeles de un total de 312 tráilers de películas diferentes; les asignó un peso por la duración del tráiler y por el valor y saturación que dan su color; los que más densidad tienen representan los colores más utilizados en esos tráilers. Este nada sorprendente histograma muestra los resultados: 

Acá pueden ver el post completo: BoxOfficeQuant: Orange and blues.

Posdata 2. Et tu, Marty?


Tags: