Peones de Troya | Letras Libres
artículo no publicado

Peones de Troya

De niños todos fuimos inmortales.

El tiempo todo lo cura a destiempo.

La vida es un juego de ajedrez con caballos de Troya.

Lo breve se aproxima a lo infinito.

La ola fue el primer signo de interrogación.

El mar es la pregunta a todas las respuestas.

La lluvia es la onomatopeya del silencio.

La soledad es un lugar donde no existe el silencio.

El silencio solo lo conozco de oídas.

La soledad convierte al espejo en una lupa.

El espejo está al margen de la realidad.

El espejo es una prisión portátil.

Somos el sueño de un dios dormido en sus laureles.

La sandía llora lágrimas negras.

Nadie sabe lo que no sabe hasta que tiene que inventarlo.

Todo cabe en un silencio, si se sabe incomodar.

El amor es un perchero en el que colgamos los sentimientos que no sabemos dónde poner.

A todo se acostumbra uno, menos a ser feliz.

El amor propio siempre se enamora de la persona equivocada.

Mi otro yo bebe para ahogar la pena ajena.

Tuve los nervios de punta, hasta que aprendieron a bailar.

El pesimismo exagerado es optimismo en su más pura expresión.

El hubiera es lo que va quedando de nosotros.

Preocúpate cuando no tengas con quién jugar solitario.

En la silla vacía hay un ausente.

Escribo lo que no me cabe en la cabeza. ~