Padre Palinuro | Letras Libres
artículo no publicado

Padre Palinuro

De Palinuro me conmueve que fue, como mi padre, de la última generación de médicos destacada en la vieja Escuela de Medicina. El otro día, cuando escribí sobre el Premio ex Rulfo que le dieron a Fernando del Paso, me dio pudor hablar del asunto. Mientras se me quita, copio lo que responde Palinuro a pregunta expresa:

Pero entonces, ¿en qué año estás?

¿En qué año? ¡Qué se yo! Mira: cuando volteo la cara y veo que fue la generación de médicos 50-55 la última que estudió en la escuela de Santo Domingo que visitamos hoy, ese venerable edificio que fue nada menos –y nada más apropiado– que el Palacio de la Inquisición construido por Pedro de Arrieta y declarado Monumento Nacional en 1963 [...] Voy a la escuela, tú lo has dicho. Me paseo por ella vestido de blanco con mi maletín y mi gastroscopio, coqueteo con las muchachas, les pongo dedos de muerto en sus bolsas y alguna vez asisto a las disecciones... (Palinuro de México, pp. 95–96)