Nussbaum sobre las capacidades y la justicia | Letras Libres
artículo no publicado

Nussbaum sobre las capacidades y la justicia

Esta filósofa estadounidense, premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales, propone un acercamiento que defina los logros en términos de las oportunidades que tiene cada persona.

En noviembre del año pasado Martha Nussbaum estuvo en la ciudad de México, la excusa: recibir otro doctorado Honoris Causa, esta vez de la Universidad Iberoamericana.  Aprovechando el viaje y la distinción, leyó una conferencia magistral titulada: “Capacidades, justicia social y la importancia de la filosofía”.

De acuerdo con Nussbaum, las personas luchan por vivir de una forma que sea digna de su humanidad. Sin embargo, mientras la gente busca vidas con significado, los líderes del mundo centran las políticas públicas en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), sin entender que el crecimiento del PIB no implica forzosamente aumentar la calidad de vida de las personas. Como ejemplo, puso la vida de Vasanti, una mujer india que se casó con un hombre apostador y alcohólico que terminó por derrochar el dinero de ambos. Cuando se quedaron sin nada, para beneficiarse del apoyo que brindaba el gobierno para fomentar el control natal, él se hizo una vasectomía. No tuvieron hijos y las mujeres sin hijos, señaló Nussbaum, son más propensas a sufrir violencia doméstica.

Con el tiempo, el esposo de Vasanti se volvió extremadamente violento y ella decidió dejarlo para volver a la casa familiar con sus hermanos, que la recibieron y le prestaron dinero. Poco después, Vasanti descubrió la organización no gubernamental de mujeres autoempleadas: Self-Employed Women's Association (SEWA). Gracias a esta institución consiguió un crédito para devolverle a sus hermanos el préstamo que le dieron. También le enseñaron a leer y a escribir y hoy día es una activista contra la violencia doméstica y está libre de deudas. Así fue como la conoció Nussbaum.

La historia de Vasanti sirve pare darnos cuenta de que los acercamientos teóricos dominantes (por ejemplo, medir el desarrollo a partir del crecimiento del PIB) no solo no son aliados de la lucha de los más pobres sino que  tampoco logran acercarse a ellos de una manera que los respete como seres humanos dignos y con los mismos derechos que los demás. ¿Qué significa realmente para mujeres como Vasanti que crezca o no el PIB si no hace que su vida sea mejor?

Como crecimiento económico no es sinónimo de desarrollo humano, el incremento del PIB (que suele quedarse en los bolsillos de las élites) difícilmente implica que los pobres mejoren sus posibilidades de educarse, de tener empleo o acceso al sistema de salud.

La propuesta de esta filósofa estadounidense, premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales, es que necesitamos un acercamiento que defina los logros en términos de las oportunidades que tiene cada persona. Las políticas de desarrollo realmente oportunas se preocupan por una amplia variedad de factores que afectan la calidad de vida de las personas y se preguntan ¿qué es lo que cada quien puede ser y hacer verdaderamente en cada área relevante de la vida humana? La respuesta a estas preguntas es lo que Nussbaum llama “capacidades”. Amartya Sen, también teórico de las capacidades, las define como “libertades sustantivas”, es decir, un conjunto de oportunidades de escoger y actuar. 

Según Nussbaum, tenemos capacidades internas y combinadas. Las combinadas son la suma de capacidades internas con ciertas condiciones sociales, políticas y económicas en las que estas capacidades se pueden convertir, si así lo quieren las personas, en funcionamiento (en realizaciones, digamos). Es imposible que un estado produzca capacidades combinadas sin producir capacidades internas. Las capacidades internas son competencias básicas que han sido desarrolladas a través de, por ejemplo, la educación[1]: pensemos en la comprensión lectora,, los seres humanos la tenemos en estado básico y solo a través de la alfabetización se vuelve una capacidad interna.

La meta política de una sociedad que pretende alejarse de la injusticia tiene que ser que cada persona vea realizado cierto umbral mínimo de las diez capacidades combinadas que Nussbaum identifica como fundamentales para vivir una vida digna.

Ahora ofrezco la lista de diez capacidades combinadas como aparece en el libro Las fronteras de la justicia (Paidós, 2007), pero solo cito la explicación de la cuarta.  Esta lista no está cerrada ni es definitiva.

  1. Vida.
  2. Salud física.
  3. Integridad física.
  4. Sentidos, imaginación y pensamiento. “Poder usar los sentidos, la imaginación, el pensamiento y el razonamiento, y hacerlo de un modo «auténticamente humano», un modo que se cultiva y se configura a través de una educación adecuada, lo cual incluye la alfabetización y la formación matemática y científica básica, aunque en modo alguno se agota en ello...”(Fronteras de la justicia, p. 88).
  5. Emociones.
  6. Razón práctica.
  7. Afiliación.
  8. Otras especies.
  9. Juego.
  10. Control sobre el propio entorno.

 

La historia de Vasanti nos muestra claramente que poner atención en lo que las personas pueden ser o hacer, genera grandes cambios en su vida: la joven india, antes de toparse con SEWA, no podía gozar de su capacidad de usar “humanamente” sus sentidos, su imaginación y su pensamiento. La educación que recibió no solo le permitió gozar de esta capacidad sino que además le abrió puertas para alcanzar el umbral mínimo de otras capacidades. Enfocarse en las capacidades cambia la vida de las personas, cosa que no sucede forzosamente con el crecimiento del PIB.

           

 

Postdata: Para aquellos interesados en conocer más a fondo la teoría de la Dra. Nussbaum sugiero comenzar por Creating capabilities para luego acercarse a Las fronteras de la justicia y a Las mujeres y el desarrollo humano (Herder, 2002).



[1] En Creating capabilities; the human development approach, Belknap de Harvard University Press, 2011, Nussbaum señala que la idea de capacidades básicas debe tratarse con cuidado, pues fácilmente podemos imaginarnos una teoría que sostenga que los derechos políticos y sociales de las personas deben ser proporcionales a sus habilidades e inteligencia innatas.