Metamorfosis del paisaje | Letras Libres
artículo no publicado

Metamorfosis del paisaje

(Diorama, colectiva en el MUCA Roma hasta el 4 de octubre)

El diorama, fenómeno cercano al cinematográfico y a la fotografía, es un paisaje a escala donde no sólo se puede modificar deliberadamente su entorno sino que éste se ve afectado por ilusiones ópticas elementales. Además de reproducir un espacio natural o urbano, en el diorama se realizan tras bambalinas algunas de las prácticas, también a escala, con las que el hombre se protege de fuerzas como la erosión o la corriente fluvial: inventar agua en un dique o un sol radiante que hace sombras. Paradójicamente, la simulación resulta más real que en cualquier maqueta o escenografía, pues suma al tiempo narrado un contexto en transformación que se aleja del inerte telón de fondo.

La exposición Diorama, inaugurada el pasado 25 de junio en el Museo Universitario de Ciencias y Arte, MUCA Roma, reúne ocho formas de recrear el paisaje. La curaduría de Gonzalo Ortega propone acercamientos que no parten de la mirada romántica –estática y anonadada– sino de la observación de un lugar que cambia constantemente. Las piezas discurren, en mayor o menor medida, dentro de un lugar imaginado que no está fijo y desde el que es posible observar sutiles mutaciones. Hay dos estrategias predominantes en el conjunto, ambas melancólicas: una es la recuperación y alteración de la idea de ciclo para evidenciar o producir la sensación de transfiguración; la otra, más arriesgada, contempla un detalle mínimo, revela su fugacidad y se queda en suspenso.

Sobresalen las piezas de Pablo Rasgado (Zapopan, 1984) y Luis Carlos Hurtado (San Francisco de Campeche, 1970). Éstas se plantean desde un lugar inesperado y recuperan con exactitud el tiempo transitorio e inasible que interviene todo hábitat. En "La problemática del instante" (2008), Pablo Rasgado experimenta con un material poco común a la idea del paisaje: el plomo. En un video procesual filmado con una cámara phantom –que captura 1000 cuadros por segundo–, el artista vierte plomo fundido dentro de una pecera con agua; el líquido solidifica de súbito al metal con la forma de la caída. La escultura resultante, ubicada a un lado de la proyección dentro de la pecera que se utilizó, conserva fielmente la forma que produjo el contacto. No se trata solamente de un instante congelado, sino de su corporeidad. Una especie de coral urbano que lleva grabadas las marcas de lo efímero.

"Criba", de Luis Carlos Hurtado

Después de pasar una temporada trabajando el predio de un amigo en Kalá –pequeña localidad cercana a la ciudad de Campeche–, Luis Carlos Hurtado realiza actualmente un extenso proyecto: "Kalá, transformación de un pedazo de tierra". La instalación "Criba" (2009), uno de los resultados de ese viaje, ocupa la mitad de una de las salas con piedras, arena, troncos, palos y cernidores metálicos. El observador accede a este paisaje rocoso a través de una red tejida con cintilla (especie de bejuco), apoyada diagonalmente en los vértices del techo. El tamaño del bastidor de donde se sujeta es exactamente el que hay de pared a pared y de piso a techo. Esta malla sugiere las cuadrículas que utilizan los arqueólogos para hacer una copia de sitio y, al mismo tiempo, reproduce la forma del tamiz con que se elige la tierra. Justo antes de empezar los cimientos de una construcción o de preparar un campo para la siembra, se realiza la criba: seleccionar y agrupar de los componentes de un terreno. Esta depuración produce movimiento, los elementos cambian de lugar para después combinarse y formar parte de una nueva configuración. La pieza suspende ese momento en que el paisaje está mudando y reitera su maleabilidad al trasladar, a su vez, la experiencia del artista a la galería.

Tal vez el espacio al que accedemos en estas dos piezas no existe fuera del museo, pero el paisaje que las detonó tampoco es el mismo. La contemplación aquí no sugiere admirar algo que ya ha cambiado sino atestiguar la metamorfosis, la nostalgia de ese intervalo casi imperceptible.

– Verónica Gerber

"La problemática del instante", de Pablo Rasgado