Los límites del lenguaje: un foro para la literatura interdisciplinaria | Letras Libres
artículo no publicado

Los límites del lenguaje: un foro para la literatura interdisciplinaria

Un recuento de lo sucedido en el evento que convocó a poetas, narradores, artistas sonoros, performers, videastas y programadores.

 

Se celebró en la Casa de la Cultura de Monterrey, del miércoles 23 al viernes 25 de marzo pasados, un peculiar encuentro de escritores: Los límites del lenguaje. Préstamos Culturales, financiado por Conarte, la UANL y Conaculta, y organizado por la poeta Minerva Reynosa.

En tres días de intensa convivencia, poetas, narradores, artistas sonoros, performers, videastas, programadores y creadores variopintos intercambiaron no solamente muestras de su trabajo: también preceptos estéticos, conceptos filosóficos, discursos críticos, posturas políticas, chistes, gags y hasta tips de renderización. Hubo tres talleres: uno sobre el conceptualismo en la poesía norteamericana contemporánea impartido por Román Luján (quien está en vías de convertirse en el especialista y principal divulgador de ese tema en México); otro titulado “Formas sonoras”, impartido por Leslie García (quien además nos hizo el favor de mezclar y hacer música una noche, junto al maestro Ángel Sánchez, en el Gargantúa´s: buenísimo); y uno más sobre cine y literatura impartido por Javier Sánchez.

No se trata de nada nuevo en este ámbito y, como he dicho en otras ocasiones, reivindicar los mecanismos de la poesía in(ter)disciplinaria mexicana a nombre de las generaciones recientes sería una necedad. Los límites del lenguaje forma parte de un corpus de discursos culturales que van (por mencionar lo mínimo) de la extinta Bienal Internacional de Poesía Visual al festival Poesía En Voz Alta, pasando por las actividades del Museo del Eco o encuentros de reflexión estética en torno a la interdisciplina como el organizado en el verano de 2009 por estudiantes de la UDLA. Y muchísimos más que no mencionaré por falta de espacio.

Quizá la diferencia principal entre este nuevo foro y los previamente existentes radique en su voluntad omnívora: en tanto los ámbitos académicos se centran en los discursos subyacentes a las obras y los festivales artísticos privilegian lo visual o lo performático, Los límites del lenguaje alterna todas estas posibilidades, generando metadiscurso a través de su propio formato. Me explico: en tanto Poesía En Voz Alta (por poner un ejemplo) procura enmarcar la interdisciplina mediante un aspecto organizador (la oralidad), Los límites del lenguaje presenta lo interdisciplinario sin recurrir (o recurriendo lo menos posible) a metonimias para dar estructura a las ponencias. Un poeta ofrece su performance alternándola con notas orales a pie de página virtual que exponen teóricamente sus intenciones; tras lo cual es sustituido en el foro por alguien a quien se le dificulta hablar en público y no disfruta el trabajo en colaboración pero es, en contrapartida, un buen artista conceptual y un buen programador: realiza poemas digitales.

Me arriesgo a afirmar que rara vez la discusión comunitaria en torno a la literatura en nuevos soportes había caminado tan hondamente hacia sus huesos, en México, como lo hizo durante estas jornadas.

Lo principal fueron los aciertos pero, claro, hubo algunas carencias. Los salones no eran idóneos (muy pequeños, prácticamente sin señalamientos, de difícil acceso en un segundo piso sin rampas) y el raider era apenas cumplidor: hubiera sido ideal contar con una pantalla más grande, mejor equipo de sonido, un par de técnicos. Por otro lado, todavía hay artistas que trabajan con texto pero declaran que no les gusta leer, como si eso no se acercara peligrosamente a ser una cursilería pretenciosa. Y, también, todavía hay poetas sonoros y visuales que no saben en qué formato vienen sus archivos o cuál es la diferencia entre un compresor y un editor de video: alguien tiene que hacerles el trabajo sucio, la retórica de los fierros. Esto es una crítica pero no una descalificación: la poesía mexicana en soportes no convencionales está en un proceso de aprendizaje. Viendo obras espléndidas como Traduttore, traditore

http://vimeo.com/21579896

de Efraín Velasco o El futuro necesita ser imaginado coordinada por Pepe Rojo (no encontré links que ilustren este demoledor trabajo de ciencia ficción realista y comunitaria que actualmente se realiza en Tijuana) uno se da cuenta de que ya andan por ahí verdaderos maestros; pero la mayoría somos aún aprendices.

Esto no significa que estemos en pañales. Arcadio Leos hizo la mejor lectura que le he escuchado. Mónica Álvarez Herrasti presentó Plástica Cartonera,

http://plasticacartonera.blogspot.com

el primer proyecto editorial de esta índole enfocado a las artes visuales. Entre los presentes estaban también José Eugenio Sánchez, Carla Faesler, Mónica Nepote, Oscar David López y Feli Dávalos, veteranos en estos menesteres; lástima que no pude asistir a sus presentaciones. A reserva de dedicarles más adelante comentarios detallados en este mismo blog, enlazo los proyectos  de tres artistas que me interesaron mucho:

Eduardo Martín del Campo,

http://residuoporosodeprotoestructura.blogspot.com/

Mayra Silva

http://www.mx-df.net/2010/05/texto-sin-fin-endless-book-en-la-sala-de-arte-publico-siqueiros/

y Benjamín Moreno.

http://www.concretoons.net84.net/

Otro acierto de las jornadas fue su cierre: una lectura de Ricardo Castillo acompañado por el músico Fernando Vigueras. Acierto no solo por ofrecer al público uno de los mejores espectáculos de poesía que pueden verse en México, sino ante todo por colocar a Ricardo en el indiscutible sitio que le corresponde. Además de ser precursora y gran influencia para muchos escritores actuales (me incluyo, por supuesto), la obra de Ricardo Castillo encarna por sí sola una de las más radicales experiencias en torno a la poesía y el deslenguaje que se han desprendido de la tradición hispanoparlante.
http://www.youtube.com/watch?v=ACKWrSh3YiU

http://www.youtube.com/watch?v=XQi1Oj0PQac

Ojalá los patrocinadores se den cuanta cabal de su acierto: están abriendo espacios a discursos estéticos que llegaron para quedarse. Discursos que no llegaron hoy ni el año pasado sino en tiempos de las cavernas.

Esperemos que Los límites del lenguaje se repita.