Visiones del pasado español | Letras Libres
artículo no publicado

Visiones del pasado español

José Álvarez Junco (coord.), Gregorio de la Fuente, Carolyn P. Boyd y Edward Baker

Las historias de España. Visiones del pasado y construcción de identidad, vol. 12 de la Historia de España

Dirigida por Josep Fontana y Ramón Villares

Barcelona-Madrid, Crítica-Marcial Pons, 2013, 914 pp.

La Historia de España dirigida por Josep Fontana y Ramón Villares que publican desde hace unos años las editoriales Crítica y Marcial Pons está a punto de ser concluida. Ha aparecido ya el penúltimo volumen, el número 12, coordinado por José Álvarez Junco, y falta solamente por ver la luz el que está escribiendo Santos Juliá, dedicado a la España democrática. La colección pretende ofrecer amplias síntesis interpretativas, que reflejen el estado actual de los conocimientos e investigaciones sobre cada una de las épocas de la historia hispánica abordadas. La voluntad de privilegiar el siglo XX resulta evidente. Las seis primeras entregas tratan de la historia hasta 1875: la Hispania antigua (Domingo Plácido), la época medieval (Eduardo Manzano), la Monarquía y el Imperio (Antonio-Miguel Bernal), la crisis de la Monarquía (Pablo Fernández Albadalejo), el reformismo y la Ilustración (Pedro Ruiz Torres) y la denominada época del liberalismo (Josep Fontana). Les siguen cuatro volúmenes centrados en finales del siglo XIX, el siglo XX y los inicios de la actual centuria: Restauración y dictadura (Ramón Villares y Javier Moreno Luzón), República y guerra civil (Julián Casanova), la dictadura de Franco (Borja de Riquer) y el ya citado sobre la etapa democrática (Santos Juliá). Y cierran la colección dos libros de tipo algo más transversal, que tienen por objeto, respectivamente, España y Europa (José Luis García Delgado, Juan Pablo Fusi y José Manuel Sánchez Ron) y el flamante volumen sobre las historias de España. El producto final, a cargo de reconocidos historiadores profesionales, es altamente destacable. Aunque los volúmenes contengan planteamientos dispares, en algún caso no se siga al pie de la letra la voluntad de llegar a un público amplio y en uno de los volúmenes los planteamientos historiográficos sean más de las décadas de 1970 y 1980 que del siglo actual, estamos ante una gran obra de ineludible referencia.

José Álvarez Junco ha coordinado Las historias de España. Visiones del pasado y construcción de identidad, un volumen en el que colaboran también Gregorio de la Fuente, Carolyn P. Boyd y Edward Baker. En él se estudia la evolución de las visiones del pasado –no todas pertenecientes a la historia, puesto que muchas tuvieron más que ver con las leyendas y los mitos, tanto en épocas remotas como en otras recientes, fruto de la inspiración nacionalista– en relación con lo que hoy conocemos como España y los españoles. Sobre ellas se ha edificado la identidad colectiva. El libro está dividido en cuatro partes. La primera, que es la más extensa y ocupa la mitad del volumen, obra de José Álvarez Junco y Gregorio de la Fuente, analiza las evoluciones del relato histórico desde los orígenes hasta finales del siglo XX–es voluntad explícita de los autores no citar ni historiadores vivos ni obras y debates posteriores a 1975–. En un total de dieciocho capítulos se lleva a cabo un estudio profundo, crítico y bien documentado de las principales tendencias y debates –entre los que sobresale el mantenido por Américo Castro y Claudio Sánchez Albornoz sobre el problema de España– en cada uno de los momentos históricos. Los autores y obras fundamentales, desde Esteban de Garibay y Juan de Mariana hasta Manuel Tuñón de Lara, pasando por Benito Jerónimo Feijóo, Modesto Lafuente, Marcelino Menéndez Pelayo o Antonio Cánovas del Castillo, merecen una especial atención. La deconstrucción de mitos y leyendas, así como la prevención frente a todo nacionalismo, del tipo y origen que sea, marcan el espíritu de la obra. El recorrido que nos proponen Álvarez Junco y De la Fuente es, en fin de cuentas, fascinante. Por ello mismo, el último capítulo, dedicado a los últimos grandes paradigmas, puede decepcionar al lector por el poco espacio que se dedica a algunos personajes como José María Jover, la ausencia de historiadores como Ferran Soldevila –autor tanto de historias de Cataluña como de España– o los comentarios acríticos sobre Noticia de Cataluña, de Jaume Vicens Vives, con planteamientos neorrománticos y esencialistas que, a pesar de la voluntad de muchos de sus seguidores de ocultarlos, habrían podido ser objeto de algo más de atención. Quizás se podría haber desdoblado el capítulo, pero cierto es que el volumen que estamos comentando tiene casi mil páginas. Al margen de estos comentarios, este bloque inicial es excelente.

La segunda parte de la obra se centra en los textos escolares y la tercera en la cultura conmemorativa; están escritas, respectivamente, por Carolyn P. Boyd y Edward Baker. La educación y los manuales escolares resultan fundamentales para la construcción de una identidad nacional, sobre todo en la época contemporánea. El estudio de Boyd parte del interés por estas cuestiones de las élites ilustradas del siglo XVIIIy concluye con los efectos en España de la LOCE y la LOE, a inicios del siglo XXI. Presta especial atención a los principales autores de finales del siglo XVIII y de la centuria siguiente, desde el famoso Padre Isla y su Compendio de Historia de España hasta Esteban Paluzie y Saturnino Calleja; analiza la convivencia en los textos del siglo XX de lecturas distintas de la historia nacional, con el auge de los regionalismos y nacionalismos periféricos; destaca adecuadamente, entre todos los autores, a Rafael Altamira; dedica interesantes páginas a los intentos republicano y franquista de usar la historia en sus proyectos educativos, y termina con las “guerras de la historia” del periodo democrático. Por lo que a la cultura conmemorativa se refiere, Baker profundiza sobre todo –lo que es lógico en un tan vasto objeto de estudio– en las transformaciones urbanas de Madrid en los siglos XIXy XX, en una evolución que la consolida como capital de la nación española, y, asimismo, en la nacionalización conmemorativa del pasado a partir de los centenarios y los calendarios y los días de guardar, en especial el Dos de Mayo. Las páginas dedicadas al Panteón de Hombres Ilustres, en Madrid, un monumento que constituye un “lugar de la memoria que nadie recuerda” –en palabras de Boyd–, resultan muy pertinentes. La última parte contiene los apéndices: la bibliografía, un interesantísimo repertorio de fuentes historiográficas directas organizado por orden cronológico –desde los textos de Pompeyo Trogo y Flavio Josefo hasta la Enciclopedia de la Historia de España, dirigida por Miguel Artola, que empezó a publicarse en 1988– y una selección de documentos y testimonios, que contiene, entre otros, textos de San Isidoro, Alfonso X el Sabio, Juan de Mariana, Marcelino Menéndez Pelayo, Modesto Lafuente, José Ortega y Gasset, Américo Castro, Claudio Sánchez Albornoz o Jaume Vicens Vives. José Álvarez Junco y sus colaboradores han elaborado, en definitiva, un producto tan notable como recomendable, que va más mucho allá de la pretendida síntesis. Estamos, sin lugar a dudas, ante una obra muy importante para el conocimiento y la comprensión de la historia de España. ~