Prácticas de restitución | Letras Libres
artículo no publicado

Prácticas de restitución

Sergio Chejfec

Últimas noticias de la escritura

Zaragoza, Jekyll & Jill, 2015, 128 pp.

“La máquina de escribir ofrece la ventaja de ocultar el manuscrito y, con ello, el carácter. En [ella,] todos los hombres tienen el mismo aspecto”, escribió (como recuerda Sergio Chejfec en este libro) el filósofo alemán Martin Heidegger. La cita es previa al surgimiento de la textualidad inmaterial de nuestros días, pero anticipa su sensación de pérdida. ¿Qué falta con la popularización del procesador de textos como herramienta hegemónica de escritura, la publicación electrónica y el almacenaje en la nube? A esa ausencia se le pueden dar varios nombres (según Heidegger, se trataría de la individualidad; para Chejfec, es “la presencia aurática” de la escritura manual), pero lo que importa es que la “condición incompleta” de la textualidad inmaterial contemporánea ha generado esfuerzos de recuperación en los que, como sostiene el escritor argentino, “el manuscrito o algunos de los atributos más fuertemente vinculados con él son directa o indirectamente convocados por la escritura digital, a modo de reparación de una incompletud”.

Últimas noticias de la escritura propone un recorrido por aquellas propuestas literarias y plásticas (estéticas en general) que, poniendo de manifiesto una voluntad de restitución de una cierta textualidad centrada en la noción de “original” y en la escritura “a mano”, escenifican su coexistencia no siempre pacífica con otra textualidad (digital y por consiguiente sin materialidad, y más reciente) que mira el manuscrito como recurso legítimo para recuperar lo perdido y completar lo incompleto. La instalación del argentino Fabio Kacero “Fabio Kacero autor del Jorge Luis Borges, autor de Pierre Menard, autor del Quijote”, las performances de transcripción tipográfica de Tim Youd, unos relatos de Agustín Fernández Mallo, una exhibición pública de originales de Marcel Proust y la puesta en escena de las supuestas circunstancias de escritura en El entenado de Juan José Saer; pero también la producción de originales falsos por parte de Alberto Girri para satisfacer la demanda de las universidades extranjeras, los libros de Lorenzo García Vega, la poesía visual de Carlos Gradin realizada con el buscador de Google, el subrayado del Tratado contra el método de Paul Feyerabend de Ezequiel Alemian, la inclusión de una página de Joseph Conrad (con sus marcas de lectura) en El camino de Ida de Ricardo Piglia, la exposición de libros intervenidos por escritores argentinos en la muestra “Leídos” de Esteban Feune de Colombi, el surgimiento de formas literarias ingenuamente imitativas de la interfaz electrónica que apuntarían a nuevas maneras de realismo, la publicación de El original de Laura de Vladimir Nabokov, los intentos de restitución del original por parte de los artistas plásticos Fernando Bryce y Mirtha Dermisache, la concepción del libro como soporte artístico en algunas obras de William Kentridge: todas estas piezas y acciones artísticas señalarían, en palabras del autor de estas Últimas noticias de la escritura, el “agotamiento de la escritura serial por la pérdida de irradiación derivada de la cancelación definitiva de la letra escrita como actividad refleja de la propia escritura”. Es decir, serían tanto un intento (más o menos irónico, poco importa) de restitución de una cierta materialidad textual y de la presencia del autor en el texto a través de los trazos de su escritura como una reflexión acerca de lo que se perdería con la hegemonía de la textualidad inmaterial de los procesadores de texto, el almacenamiento en la Red y la publicación electrónica.

Sergio Chejfec nació en Buenos Aires en 1956 y es considerado uno de los escritores más radicalmente innovadores de la literatura argentina contemporánea; esto significa (entre otras cosas) que no es Mario Vargas Llosa: allí donde uno esperaría un ejercicio de nostalgia y un rechazo conservador al hecho de que una forma de concebir la literatura está siendo desplazada por otra, Chejfec propone un recorrido sobre el que, a diferencia del autor de La civilización del espectáculo, no adopta una postura moral. Si bien habla con nostalgia de la escritura en esténcil, la fotocopia y el uso de máquinas de escribir manuales y electrónicas (así como de una libreta que, encontrada casi al azar un día, devolvió al autor el placer y los problemas de la escritura manual y lo llevó a reflexionar sobre la materialidad de la producción de los textos), también se refiere a su escritura en blogs y afirma creer que, en su “promesa de olvido y persistencia al mismo tiempo”, la publicación electrónica se lleva “mejor” con su escritura que la física. El suyo no es un enjuiciamiento moral del enfrentamiento entre dos tipos de textualidad sino un mapa para orientarse en el escenario inevitablemente inestable y en transformación de ese conflicto; quienquiera que haya alguna vez intentado tratar de comprender qué sucede con la literatura y con nuestra propia producción literaria frente a su proliferación y a la pérdida de su materialidad (que Chejfec denomina las “cuestiones vinculadas con el estatuto de la escritura en momentos en que las modalidades digitales cambian el sentido y el concepto de original físico”) sabe cuán dificultoso es orientarse en ese escenario. Sergio Chejfec lo hace con la solvencia de sus mejores libros (Lenta biografía, Los planetas, Mis dos mundos, La experiencia dramática, Modo linterna) y un magnetismo que recuerda a los que parecen ser sus principales modelos de ensayista: Walter Benjamin, Jacques Rancière y Georges Didi-Huberman. ~