El arte del placer, de Goliarda Sapienza | Letras Libres
artículo no publicado

El arte del placer, de Goliarda Sapienza

Hay autores cuya vida es tan fascinante como su obra literaria. El caso de Goliarda Sapienza es paradigmático. Nació en Catania (Sicilia) en 1924. La fuerte personalidad que la caracterizaba –sensualidad a flor de piel, intransigencia ética, arranques de sinceridad inoportuna y bronca, un cierto egocentrismo, inestabilidad emocional– se entiende en gran medida si nos remontamos a su familia: el padre Guiseppe Sapienza, abogado y político, fue uno de los principales animadores del socialismo en Sicilia. Su madre, Maria Giudice, todavía es una leyenda en la izquierda italiana: feminista y sindicalista, directora del Grido del popolo con Antonio Gramsci como redactor jefe y secretaria del Partido Socialista Italiano en Turín. En 1917 será encarcelada durante más de un año acusada de promover los violentos altercados sociales –contra la guerra y ante la escasez de alimentos– que sacudieron Turín. Al salir de la cárcel Maria Giudice gracias a una amnistía general, la dirección del psi, temiendo por su vida y para evitar el acoso policial, la enviará a dar mítines por Italia. En Sicilia conocerá a Pepino Sapienza, emparentado con la vieja aristocracia isleña, con quien formará una extensa familia junto con sus siete hijos (fruto de su anterior unión libre con Carlo Civardi) y los tres del abogado. Goliarda será su octava hija. Los últimos años de Maria Giudice fueron dramáticos: en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial sufriría una irreversible crisis esquizofrénica y, tras un periodo recluida en un psiquiátrico, vivirá en Roma con su hija hasta morir en 1953.

Goliarda Sapienza había sido educada en un ambiente ateo y libertario al margen de la enseñanza oficial fascista. En 1940 se trasladará a Roma para estudiar en la Academia d’Arte Dramática. Terminada la guerra, fundará junto con otros compañeros de estudios un grupo teatral con el nombre de t45. La sublime forma de interpretar de Goliarda Sapienza, unida a su belleza física, la convertirán en una actriz de culto. A consecuencia de tener que hacerse cargo de su madre, dejaría de actuar un año después. Por esa época, se unirá a Citto Maselli –seis años menor que ella y con quien vivió durante dieciocho años–, ayudándole en la producción de documentales sociopolíticos. Después de una grave depresión, volverá al teatro interpretando Vestire gli son ignudi, obra de Pirandello dirigida por Alessandro Blasetti. Participará también en el primer film de Maselli, junto con Lucía Bosé y Michèle Morgan, titulado Gli Sbandati (1955), al que seguirá La donna del giorno(1956) al lado de Serge Reggiani y Virna Lisi. Con Luchino Visconti interpretará un papel secundario en Senso.

La angustia existencial desgarraba permanentemente a Goliarda Sapienza hasta el extremo de intentar suicidarse en un par de ocasiones. Vino después un periodo de calma, edulcorado por el éxito profesional de Maselli, quien con su tercera película I Delfin (1960) y sus lucrativos trabajos publicitarios se convirtió en un director muy solicitado. Fue una época mundana (entre sus amigos se contaban Bertolucci, Visconti, Monica Viti, Antonioni, Pasolini...) en la que Goliarda parecía sentirse feliz al participar del glamour que aureolaba a los artistas e intelectuales de la izquierda exquisita italiana. Sin embargo, de nuevo aflorarán sus desasosiegos emocionales y en 1965 rompe su relación con Maselli y se abandona a un desorden vivencial. La escritura supondrá su único refugio y una terapia para curar su alma herida. El primer libro que le editaron se titula Lettera aperta (1967) y en él narra su infancia siciliana bajo el fascismo. Le seguirá Il filo di mezzogiorno (1969), donde describe los crueles tratamientos psiquiátricos que tuvo que soportar después de una de sus tentativas de suicidio. Otros libros suyos publicados en vida fueron L’Universitá di Rebibbia (1983) y Le certezze del dubbio (1987). Póstumamente se editarán L’ Arte della gioia (1996) y Destino coatto (2002). Toda la obra de Goliarda Sapienza se funda en la memoria y la experiencia; en el recuento y el anhelo.

El arte del placer, redactado entre 1967 y 1976, aunque se centre en tres generaciones de una misma familia, tendrá como trasfondo los acontecimientos políticos y sociales más importantes que acaecieron en la primera mitad del novecento italiano. No se trata, en rigor, de una novela adscrita al género histórico. La intención principal de Goliarda Sapienza es mostrar la complejidad del alma femenina, la lucha de la mujer consigo misma y con el represivo entorno social. En El arte del placer se acrisolan personajes femeninos clásicos de la literatura europea y lógicas narrativas de autores italianos coetáneos de la escritora: Stendhal (Madame Renal) y Moravia, Flaubert (Madame Bovary) y Lampedusa, D.H. Lawrence (Lady Chatterley) y Pirandello, Virginia Woolf (Orlando) y Elio Vittorini... Todos esos prototipos de mujer coincidirán en Modesta, la protagonista de la novela, quien nace el primero de enero de 1900 en el seno de una paupérrima familia de campesinos y crece junto a una hermana con el síndrome de Down y una madre que la ignora afectivamente. Cuando tiene nueve años, el padre, que las había abandonado, violará a Modesta. Tras un penoso encierro en un convento pasará al servicio de una familia noble. La princesa de Brandiforti convertirá a Modesta en su confidente y discípula en el arte amatorio. Ese aprendizaje, complementado por sus despiertos sentidos e innata inteligencia, servirá a la muchacha para seducir y casarse con el hijo de su protectora. Esa nueva posición social le permitirá dar rienda suelta a su voluntad de poder y querencias (tendrá numerosos amantes de ambos sexos); sin importarle los prejuicios sociales (dará a luz a seis hijos de distintos progenitores) y transgrediendo las normas que se oponen a sus deseos. Modesta –en quien Sapienza proyecta muchas de sus experiencias– hará de la libertad y el goce un arte de vivir.

Se puede considerar El arte del placer como un libro precursor y clarividente; de rebeldía y liberación; de sensibilidad y sentidos desatados; desmedido en ocasiones y en otras de exquisita lucidez. Libro carnal –las pasiones se incendian y consumen en los cuerpos de los personajes– y luminoso como la energía telúrica que emana de Sicilia y el Mediterráneo. Narración a un tiempo novelesca y sociológica, febril y realista, visual (muchas secuencias son propias de un guión cinematográfico) y psicológica. Hay novelas que no encajan en su tiempo por inoportunas o porque el público lector no es consciente de su valor anticipatorio. El arte del placer sería un ejemplo, pues, en vida de Sapienza, el prolijo manuscrito fue rechazado por muchos editores. Sólo después de su muerte en 1996 se publicará la novela, inédita desde hacía veinte años, en una editorial marginal (Stampa Alternativa) y gracias a la porfía de su marido Angelo María Pellegrino. El arte del placer es la primera obra de Goliarda Sapienza que se publica en España. Aunque con retraso, bienvenida sea. ~