Bob Marley, Jamaica y el premio Booker | Letras Libres
artículo no publicado

Bob Marley, Jamaica y el premio Booker

La novela ganadora del premio Booker es profusa en personajes y voces, y está inmersa en la historia de la Jamaica independiente. 

A Brief History of Seven Killings

Marlon James

Riverhead Books

2014

 

Empecemos por el título. Esta no es la breve historia de siete asesinatos. La novela de Marlon James sobre una Jamaica envuelta en un torbellino de inestabilidad política, ganadora del más reciente premio Booker, resulta una emocionante (aunque por momentos fatigosa) exégesis de las ideas tras la isla y su historia. Es una épica narrada a partir de una serie de riffs en miniatura, explosiones de voz y canto lanzadas a contramano de las narrativas claras y lineales. Aquí la historia de la isla no la escriben los ganadores, sino los perdedores. Entre sus más de setenta personajes hay presos, secuestradores, madres, policías, vendedores de droga, gangsters homosexuales, miembros de pandillas con nombres como Funky Chicken y Bam-Bam, un agente de la CIA, niños abandonados, los golpeados, los malos. ¿No son demasiadas? “Qué tipo de periodista serías si no te interesas por conocer el contexto?”, pregunta un prisionero a un hombre que lo visita en la cárcel de Rikers Island.

A Brief History of Seven Killings echa mano de obras periodísticas recientes así como de trabajo de investigación propio para plantear una pregunta similar. A ras de la calle, James presenta una Jamaica metida en su independencia a través de una serie de hilos que se deshilachan en las más de una docena de narradores. Desde Kingston en la década de los cincuenta hasta el Nueva York de los noventa, el libro describe, entre otras cosas, peleas entre pandillas, la política interna de los cuarteles en la isla, el involucramiento de la CIA, el corrosivo tráfico de drogas de Miami a Nueva York y las confusiones tortuosas sobre la identidad racial en Jamaica.  

El núcleo alrededor del que orbitan las tramas del libro es el atentado de 1976 en contra del cantante Bob Marley. A mediados de los setenta, el Cantante, como se le llama en la novela, está preparando el lanzamiento de su gran álbum Exodus (1977). Mientras tanto, la isla estaba al borde del estallido. Abundaba el desabasto y había armas por todos lados. Después de la partida de los gobernantes británicos, la infraestructura se había deteriorado. Como sucedió con muchos de los otros estados dominados por poderes coloniales, los partidos políticos –aquí el PNP, que se inclinaba hacia Cuba, y el conservador JLP, respaldado por la CIA– llenaron el vacío de poder con sus milicias.

Durante la década de los setenta, mientras su fama iba en ascenso, Marley quedó atrapado entre estos dos partidos y sus milicianos cada vez más violentos. James bien pudo habernos contado únicamente esa historia, la historia de un hombre que lidia con su responsabilidades, su vida puesta en peligro y el posible derrumbe de sus sueños. Es más, hay escenas en la novela que cuentan justamente eso. Pero James hace algo mucho más interesante: saltar de una voz a la otra. Al hacerlo, revela cómo es que apareció un cantante como Marley, y por qué su existencia y sus canciones resultaban tan peligrosas.

James ha escrito un libro peligroso, un libro lleno de folclore, de susurros y de historia. En algún lugar, un agente de la CIA está leyendo este libro con mucho cuidado.

Aún así, no obstante la lista de dramatis personae que se extiende por más de cuatro páginas, son demasiados los personajes que hay que tener en mente. Gran parte de ellos se traslapa de tal manera que el ritmo de la novela se ralentiza hasta casi arrastrarse; al entregarle su cariño a todos los personajes por igual, James desperdicia la oportunidad de desarrollar más a los personajes que respiran y tienen vida propia.

James nació en Kingston en 1970 y ha escrito otro par de novelas igual de densamente imaginativas que tienen a Jamaica como escenario, John Crow’s Devil y The Book of Night Women, pero ninguna de las dos prepara a los lectores para la fuerza y la energía que contiene A History of Seven Killings. Los capítulos cortos, líricos explotan en la página con un amplísimo espectro de registros, desde un obsceno flujo de conciencia hasta el monótono sonsonete de los políticos. Las mejores voces suenan tan vivas como si se tratara de una grabación, algo que de hecho hace uno de los periodistas dentro del libro.

La mayor parte de su tensión dramática en A Brief History of Seven Killings surge de las luchas por hacerse del poder. A un nivel macro, está la CIA y sus envíos cargados de armas para derrocar al presidente Michael Manley de Jamaica. Al interior de la sociedad jamaicana, están los jefes de las pandillas, hombres como Papa-Lo, que fue ascendiendo en la jerarquía y ahora llegó a ser el jefe de Copenhagen City, un barrio consumido por la violencia política. Él ha puesto la mira en otro gangster, Josey Wales, y lo mismo han hecho otros conforme la acción se mueve de las guerras entre traficantes en Miami y Nueva York.

Elegantemente, James nos acerca a estas batallas intestinas, pero los personajes más memorables del libro resultan ser aquellos a quienes la historia probablemente olvidó. El más destacado de estos es Bam-Bam, un pandillero que presenció el asesinato cruel de su padre y de su madre. Papa-Lo lo acoge y le da un arma. La voz de Bam-Bam asciende desde la escala del duelo poético hasta llegar al arrojo sincopado; una música profundamente triste. Vemos cómo un niño que se hizo hombre de esta forma podría ver a Marley como un faro y piensa, “La única luz está en el escenario y yo estoy perdido en la oscuridad”. Y “No necesitas voltear a verme por la misma razón que Dios no voltea a ver a los hombres”.

Dos grandes motores hacen avanzar a este libro. La Historia, por un lado, con sus giros misteriosos e inexorables. Hay personajes que planean el asesinato de Marley y fallan; y lo que sigue se pone difícil. Al mismo tiempo, hay un intento por comprender estos sucesos; este ánimo lo personifica Alex Pierce, un periodista de la Rolling Stone, enviado a la isla a escribir un reportaje. Él, sin embargo, también pierde el hilo de la trama. “Entre más alcohol le daba al tipo”, dice durante una de las entrevistas, “más hablaba y más claro, pero las cosas cada vez tenían menos sentido”.

Algo similar le pasa al lector cuando esta saga inmensa, pesada, se prepara para dar un último acelerón. La verdad, como la imaginamos, es incognoscible. James mastica pedacitos de teorías sobre quién hizo qué y por qué, y traza la búsqueda de venganza de Marley con el mismo ritmo que tendría un thriller. Su hazaña, sin embargo, va más allá de solo echar luz sobre ese terrible episodio en la vida de un gran músico. Lo que nos ofrece son las calles, la gente, en especial los desprotegidos, los jamaicanos a quienes Marley exhortaba a: “Open your eyes within: / Are you satisfied wih the life your living?