La feminoteca de Hugh | Letras Libres
artículo no publicado

La feminoteca de Hugh

La vida tiene cosas, Fabricio, qué cosas tiene la vida. Según me acabo de enterar por una nota del vespertino El Universal Gráfico, resulta que Hugh Hefner, el dueño de la revista Playboy, la cual lleva no sé si medio siglo, o más, de hacernos vibrar con su envidiable y sucesiva feminoteca (¡ah, aquellas inolvidables mujeres que aún estremecen al adolescente y al joven y al maduro fantasmas que aún me habitan y en honor de las cuales alzo mi copa en brindis prenavideño: Kata Karkkainen, Gina Cabero, Melisa Evrigge, Ava Fabian, Wendy Hamilton, Barbara Von Traumen, Kim Donley, Pia Reyes, Tanya Beyer, Jenniffer Leroy, Kerri Kendall, Maru Palmero, Cindy Brown, Rachel Jean Marteen, Lisa Marie Scott, Angela Penttinen, Teri Weigel, Justine Greiner, Clare Percival, y otras y otras y otras!, ¿y no es esta incompleta lista un formidable poema enumerativo?), ha estado a punto de perecer, el buen ochentañero Hugh, cuando, compartiendo el lecho con 4, ¡cuatro!, de sus playmates actuales, se tragó un “juguete sexual”: “una bola de Ben Wa” (al parecer un vibrador), cuando se hallaba ejerciendo una de sus ¿inverosímiles? proezas. “Eso ha sido lo más cerca que he estado de la muerte”, declaró el magnate, quién sabe si alardeando de sus duraderos poderes en esa ¿final? etapa de su vida, pero cabe recordar aquello de Bataille: que el erotismo es una afirmación de la vida aun en la muerte.