La efigie mejor | Letras Libres
artículo no publicado

La efigie mejor

En la Unión Soviética y en tiempos de Stalin se hizo un concurso para premiar al escultor que hiciese la mejor estatua en honor del gran poeta Puschkin. Se presentaron varios modelos en arcilla: Puschkin tocando un harpa, Pushkin niño oyendo los cuentos de su nana (estatua complementaria), Puschkin, pluma de ganso en mano, escribiendo un poema (en el viento del Cáucaso), Puschkin besado por la Musa (estatua adjunta), Puschkin levantándose indemne del suelo tras ser muerto en un duelo (estatua provista de un mecanismo, de invención rusa, que permitía ese movimiento), etcétera. Después de inteligentes si bien breves deliberaciones de los jueces del concurso, se decidió por unanimidad que la mejor estatua era la de Stalin leyendo un libro de Puschkin.

José de la Colina, Minihistorias