Jedes Tier: un poco de pop animal | Letras Libres
artículo no publicado

Jedes Tier: un poco de pop animal

Este año, la banda berlinesa Tele ha lanzado con Tapete Records su cuarto álbum, Jedes Tier (“Cada animal”). La sola portada es una maravilla: el retrato de un hombre con cabeza de gato sentado ante una mesa en cuyo centro yace una vacía y roja bolsa de plástico que, a primera vista, parece casi un gran trozo de carne cruda.

Formada en 2000 en Friburgo y actualmente asentada en la capital alemana, Tele es una agrupación con acusada influencia de pop ochentero cuyo rango sonoro puede ir desde una intensidad armónica que recuerda a James hasta intenciones vocales derivadas del brit pop más comercial o melodías vertiginosamente lindas a la manera de The Smiths. De su disco más reciente eligieron como single un track muy sabroso: “Die Nacht ist jung”.

http://www.youtube.com/watch?v=ofcMlPSdWZw

No es, ni mucho menos, el único tema disfrutable del disco. “Cecile”, “Mehr mehr mehr”, “Für ein Ganzes Land” o “Jedes Tier” son rolas en las que fuerza, gracia y frescura se conjugan: un poquito de rock feliz y básico para documentar nuestra falta de entusiasmo. Otras pistas (por ejemplo “Foto”) abrevan desvergonzada y gozosamente en el sonido New Wave, con los slaps incisivos de Jörg Holdinhausen y una mezcla en distintas escalas de la rica voz de Francesco Wilking. Tele no tiene empacho en fusilarse lo mismo la textura promedio de la balada europea setentera (en “Testsieger”) que los coros más hippies (en “Die Zeiten ändern sich”), para luego mezclar esta herencia con un poco de hip hop o flautazos que homenajean a Men at Work.

Tele es además una banda que sabe darle especificidad a sus interpretaciones en vivo, como se aprecia en estos dos extractos de una de sus más recientes apariciones en la TV germana.

http://www.youtube.com/watch?v=Xyqm-wWnX0A

http://www.youtube.com/watch?v=USpI6Jzl3No

Jedes Tier no es ninguna obra maestra, pero tiene esa clase de hondura cantabile –una alegría ni frívola ni extática– que se agradece siempre.

– Julián Herbert