Jaume Vallcorba (1949-2014) | Letras Libres
artículo no publicado

Jaume Vallcorba (1949-2014)

Si miro atrás y pienso en las lecturas que hicieron que me diera cuenta de que lo que había pasado en Europa en el siglo XX, veo que muchas de ellas las publicó Vallcorba.

Jaume Vallcorba tuvo una enorme influencia sobre mí. No le conocí más allá de un apretón de manos y algunos correos electrónicos, pero los libros que publicó en Quaderns Crema y en Acantilado contribuyeron enormemente a convertirme -pido disculpas por la solemnidad- en un demócrata europeo. Si miro atrás y pienso en las lecturas que hicieron que me diera cuenta de que lo que había pasado en Europa en el siglo XX -y por supuesto muchísimo antes- me concernía y era en cierta medida mi historia, veo que muchas de ellas las publicó Vallcorba. La tragedia del nazismo y la Segunda Guerra Mundial -en los libros de Zweig, Sala Rose, Speer, Kertesz-, los desastres del comunismo y sus consecuencias en la Europa del Este -Andrujovich, Zagajewski, Michnik-, los catalanes que vieron de primera mano esas tragedias -Xammar, Pla- y también, claro, lo maravilloso y terrible que sucedió antes, de la gran política con Mazarino a la gran filosofía con Montaigne, de las grandes biografías como la de Samuel Johnson al gran pensamiento sobre cultura y política de Fumaroli. Y tantas cosas más. Es probable que todo eso lo hubiera acabado descubriendo tarde o temprano, si no en castellano o en catalán, en ingles o en francés. Pero en casi todos los casos lo conocí gracias a Jaume Vallcorba.

Hoy es habitual que gente de mi generación y más joven desdeñe la Transición y los más de treinta años de democracia españolas. Me parece bien, aunque yo tienda a ser más optimista con sus resultados. Pero sea como sea, es asombrosa la tarea que en estos años hicieron Vallcorba y un puñado de sus colegas para sacarnos del tradicional aislacionismo político y cultural español y meternos en la modernidad europea y democrática (y también, muchas veces, felizmente frívola). Hoy Herralde, De Moura, Barral, Tusquets, Pradera, Jaime Salinas y el propio Vallcorba pueden parecernos puro establishment, pijos con cadera. Pero han sido mucho, mucho más que eso. Al menos por lo que respecta a los libros, han sido quienes permitieron que gente como yo -de clase media, con padres lectores pero no intelectuales, sin tutores ni maestros que pudieran guiarnos mucho más allá de lo evidente- creciéramos como europeos y estuviéramos invitados al banquete de la gran cultura internacional.

Mi agradecimiento con ellos es enorme. Y especialmente con Vallcorba. Descanse en paz.