Guía de una negación | Letras Libres
artículo no publicado

Guía de una negación

Indudablemente, Freud fue el primero en desentrañar esa extraña operación mental que lleva a un sujeto a negar la realidad de una percepción como un mecanismo de defensa contra una realidad para él traumática (Verleugnung). Así, por ejemplo, los miembros de la Sociedad de la Tierra Plana niegan la redondez de nuestro planeta y el 25% de los suizos, el 30% de los alemanes y el 49% de los estadounidenses, por citar a algunos, niegan que la vida haya evolucionado a partir de la materia inanimada de acuerdo con las leyes descubiertas por Darwin, ello a pesar de las abrumadoras evidencias que, en uno y otro caso, demuestran lo contrario. Pero existe también un grupo nada despreciable, o, mejor dicho, bastante despreciable, que se niega a admitir que el asesinato sistemático, premeditado y alevoso, de seis millones de judíos como parte de la política delirante del nacionalsocialismo haya tenido lugar. Sólo que, a diferencia de las alucinaciones negativas citadas anteriormente, la negación del Holocausto está penada por la ley en numerosos países (en Austria, por ejemplo, con hasta veinte años de prisión).

Ciertamente hay negadores de la Shoá famosos, como Roger Garaudy, Mahmud Ahmadineyad, Pat Buchanan o Jean-Marie Le Pen, pero ninguno de ellos tan célebre como el obispo de la ultraconservadora Fraternidad Sacerdotal San Pío X, Richard Williamson, quien, con su negación, ha logrado provocar una de las mayores crisis de legitimidad de la institución más antigua y sólida de la humanidad –la Iglesia católica.

He aquí la crónica:

 

Noviembre de 2008: Dos periodistas del canal sueco de televisión svt realizan en Alemania una entrevista fuera de programa a Richard Williamson, a quien el papa Juan Pablo II excomulgara en 1988, junto con otros tres obispos consagrados por el arzobispo Marcel Lefebvre, quien a su vez también había sido excomulgado por oponerse a aceptar el proceso de modernización inaugurado con el Segundo Concilio Vaticano, provocando con ello un cisma de facto. En esa espontánea entrevista, que no fue dada a conocer sino hasta este año, Williamson hace las siguientes declaraciones: “Yo creo que las evidencias históricas se oponen fuertemente, se oponen de forma masiva, a que seis millones de judíos fueran asfixiados deliberadamente en cámaras de gases como parte de una política consciente de Adolf Hitler.” Y concluye: “Pero tenga cuidado, por favor. Esto va contra la ley alemana. Si hubiera aquí un funcionario alemán, podría encarcelarme antes de que yo pudiera salir del país.”

17.1.09: El canal SVT emite parte de esa entrevista en su sitio web.

19.1.09: El semanario alemán Der Spiegel publica un artículo informando acerca de la entrevista y cita a Williamson diciendo: “Sí, yo creo que no existieron cámaras de gases.”

21.1.09: Por la mañana, el cardenal Giovanni Battista firma un decreto mediante el cual se rehabilita a los cuatro obispos excomulgados, Williamson entre ellos. A las 16:58 el canal SVT recibe un fax firmado por Bernard Fellay, superior general de los piistas, en el que exhorta rabiosamente a que no se transmita la entrevista. A las 17:20 llega un nuevo fax, esta vez del abogado de Williamson, solicitando que la entrevista sea transmitida únicamente en Suecia y no puesta en internet, ya que de lo contrario su cliente “corre el peligro de ser procesado penalmente en Alemania”. A las 8 de la noche se transmite el documental con la entrevista completa.

22.1.09: El diario italiano Il Giornale informa acerca del decreto de rehabilitación.

23.1.09: Los tribunales bávaros abren un proceso judicial contra Williamson.

24.1.09: El papa Benedicto XVI hace público el decreto de rehabilitación.

28.1.09: El Papa, sin mencionar a Williamson, condena públicamente a quienes niegan el Holocausto.

29.1.09: El cardenal Castrillón Hoyos asegura que el Vaticano ignoraba la existencia de la fatídica entrevista así como las opiniones negacionistas de Williamson. La prensa reacciona recordando las declaraciones hechas por Williamson diez años atrás, en Canadá: “Ningún judío fue asesinado en las cámaras de gases. ¡Todo son mentiras, mentiras, mentiras! Los judíos inventaron el Holocausto para que nosotros, postrados humildemente de rodillas, les autorizáramos fundar su Estado, Israel.”

30.1.09: Williamson se disculpa frente al Papa en un blog por “todas las molestias y problemas”, pero no se retracta de su negación.

31.1.09: El superior de la Fraternidad prohíbe a Williamson hacer declaraciones públicas sin su autorización y le pone un ultimátum: o se retracta de su negación o queda suspendido de sus funciones.

02.2.09: El obispo piista Bernard Tissier de Mallerais declara al diario La Stampa: “No vamos a cambiar nuestras posiciones sino a convertir a Roma.”

03.2.09: La canciller alemana Angela Merkel exige al Papa una clara toma de posición respecto a la negación del Holocausto.

04.2.09: El Vaticano reacciona exigiendo a Williamson que se desdiga de sus opiniones, so pena de retirarle el reconocimiento de su investidura.

05.2.09: Williamson se niega a retractarse de su negación pero concede volver a revisar la evidencia histórica y, en caso de llegar a convencerse, modificar su opinión. Para ese fin se compromete a leer el libro Los crematorios de Auschwitz / La técnica del asesinato en masa, de Jean-Claude Pressac. Como fin del plazo se fija el 28 de febrero. La Fraternidad, por su parte, mostrando más temple que el Vaticano, expulsa a Floriano Abrahamowicz por negar el asesinato de judíos en cámaras de gases.

07.02.09: En la primera entrevista concedida desde el inicio de la crisis, Williamson declara: “Si encuentro pruebas, me corregiré. Pero va a llevar tiempo.” Y aprovecha para dejar en claro su ultraderechismo: “Ahí donde los derechos humanos son tomados como un orden objetivo que el Estado debe imponer, justo ahí es donde se desarrolla una política anticristiana.” La Conferencia Episcopal de Alemania (CEA), en un acto de inusitada oposición al Vaticano, exige que vuelva a excomulgarse a Williamson.

9.2.09: La Fraternidad Pío X, en un enroque magistral, destituye a Williamson de su cargo de director del Seminario La Reja y demuestra ser más decidida, más consecuente, sí, más liberal que el Vaticano.

11.2.09: El Papa vuelve a calificar de inaceptable la negación del Holocausto y omite mencionar a Williamson.

16.2.09: Se dan a conocer los vínculos entre la Fraternidad piista y organizaciones políticas de extrema derecha en Alemania y Francia. El Papa persevera en su silencio acerca de Williamson, con lo cual, con cada hora que pasa, su autoridad y su credibilidad continúan desmoronándose como estatuas de sal bajo la lluvia.

 

No faltará quien interprete toda esta historia como una demostración más de la existencia de Dios, quien, como sabemos desde Job, gusta de poner las pruebas más duras a sus hijos más amados, en este caso, a su mismísimo representante sobre la Tierra. ~