Formas de engordar en México | Letras Libres
artículo no publicado

Formas de engordar en México

Diisfruté mucho leyendo cada propuesta, imaginando sabores, lugares, olores. Las que más lamento, por supuesto, son las de lugares a los que no podré ir esta vez –Morelia y Oaxaca, por ejemplo–, pero ya tendré ocasión. Así que al grano, esta es mi agenda del DF y Guadalajara.

Los primero es tristeza. Tristeza por no tener suficiente estómago ni días para hacer honor a las sesenta y siete propuestas recibidas desde que hace un mes abrimos la convocatoria a que me invitaran a comer en México. Llegaron por comentarios de aquella entrada, por Twitter y por correo electrónico y la verdad es que disfruté mucho leyendo cada una, imaginando sabores, lugares, olores. Las que más lamento, por supuesto, son las de lugares a los que no podré ir esta vez –Morelia y Oaxaca, por ejemplo–, pero ya tendré ocasión. Así que al grano, esta es mi agenda del DF y Guadalajara.

 

El miércoles en la tarde estaré en el restaurante Pujol para ver de una vez por todas en qué consiste la propuesta tan famosa de Enrique Olvera. La carta de esta temporada incluye ingredientes como el plátano fermentado, mayonesa de hormiga chicatana, haba tonka y pelos de elote.

 

El colega Juan Carlos Romero Puga, siempre agudo en su bitácora de esta web, me invitó a dar un paseo el jueves por la tarde. Iremos al Centro del DF, donde me han dado no menos de veinte sugerencias. Ya en la noche, quedé con Lilián López para unos mezcales porque después, en Jalisco, el tequila se apodera de todo y me quedo con las ganas de mezcalear.

 

Con Jorge Eduardo Alcalá estaré el viernes por la tarde comiendo huaraches de costilla en Portales. Dice que son grasosos y delicados pero, sobre todo, que lleva 35 años comiéndolos y estudiándolos. Una maravilla. Ese mismo día por la noche tengo una invitación oaxaqueña a comer pollo al mezcal –más mezcal, sí–, tlayudas y chapulines. Lo mejor es que será preparación casera, a cargo de Viétnika Batres.

 

Aún estoy buscando algún hueco para verme con otros lectores de muy buenas propuestas: Antonio Martínez, Daniela Silva y una chica llamada Larisa, quien me escribió el 9 de noviembre con una gran idea pero no ha vuelto a aparecer. Larisa, no te pierdas, que esos frijoles madrugadores suenan muy bien.

 

El sábado llego Guadalajara a participar en la FIL y tengo varias comidas con amigos, sin embargo encontré espacio para tres salidas.

 

El martes 3 de diciembre voy a Sayula, a presentar mis respetos a la tierra de Juan Rulfo. Ahí, Juan Aguilar Castro me invitó a conocer el Hotel La Provincia y comer como probablemente lo haría Rulfo porque, según Juan, la comida de Guadalajara poco tiene que ver con la de Sayula.

 

De vuelta en la capital, Martín Murguía me busca el jueves 5 de diciembre a las cinco de la madrugada para hacer un tour de mercados. Conozco varios en Guadalajara, así que este será un regreso especialmente bueno. Martín escribe sobre comida y ha sido un lector de Con los codos en la mesa desde el comienzo, por eso será un gustazo compartir un rato con él. Al día siguiente voy de paseo con Eduardo Santiago, cuyo menú incluye bionico, tejuino, nieves de garrafa y tortas ahogadas, estas últimas preparadas por un japonés.

 

Sé que de todos los paseos saldrán muchas historias para este blog y espero que, en el futuro, no sea tarde para ponerme al día con las invitaciones que no pude atender. Que sea solo un por ahora.

 

Muchas gracias a todos.