FILBo: Musicalizan las letras brasileñas a Bogotá | Letras Libres
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FILBo: Musicalizan las letras brasileñas a Bogotá

Algunos de los momentos más relevantes de la reciente Feria del libro en Bogotá. 

Las letras brasileñas son ante todo musicalidad. Y por medio de sus libros, la musica de autores cariocas como Machado de Assis, Guimarães Rosa, Jorge Amado, Clarice Lispector, Rubem Fonseca y Nélida Piñón se hizo presente en la capital colombiana. Para la 25 Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo), que abrió sus puertas al público el pasado 18 de abril y las cerró el pasado martes [1 de mayo], Brasil fue el país invitado de honor, lo que permitió a los colombianos acercarse a figuras de las letras cariocas que a veces, por la barrera del idioma, parecerían lejanas.

“Música son también las palabras, y comenzaron a llegar ­–tarde pero llegaron– traducidas al español, las grandes obras de la literatura brasileña que poco a poco fuimos descubriendo”, dijo el Presidente colombiano, Juan Manuel Santos, al inaugurar la FILBo. Amalia de Pombo, directora de la Feria, la tercera más importante en América Latina después de la FIL Guadalajara y la de Buenos Aires, reconoce que a pesar de la cercanía geográfica –Brasil y Colombia comparten frontera por el Amazonas–, la barrera del idioma se interpone entre ambos países y hay pocos títulos traducidos del portugués al español.

Como cada año, la FILBo tuvo lugar en el recinto ferial Corferias, al occidente de Bogotá. Como una forma de estimular la lectura en el público más joven, destinó casi 40 por ciento del espacio a la literatura infantil y juvenil. Este impulso a la lectura entre los más jóvenes es crucial en un país con escritores de gran peso, pero muy bajos índices de lectura; de ahí que el esfuerzo por estimularla en el marco de la Feria sea creciente en años recientes, a decir de los organizadores y autoridades de gobierno. “El evento hace parte del conjunto de medidas tomadas desde el gobierno y el sector editorial para incrementar los índices de lectura”, dijo la Ministra de Cultura colombiana, Mariana Garcés. “Esperamos que mucha gente haya podido acceder a la Feria y que el precio del libro mejore, baje. Eso contribuye al fortalecimiento de las bibliotecas en el hogar, que es una condición fundamental para que la gente lea más”, añadió.

 

Brasil, país invitado de honor

La presencia de Brasil en la Feria como país invitado de honor fue multifacética.

Asistieron figuras vivas de las letras cariocas como la consagrada Nélida Piñón, primera mujer en dirigir la Academia Brasileña de Letras, quien encabezó una delegación de la que también formaron parte el poeta, ensayista y cronista Affonso Romano de Sant’Anna; el periodista, poeta, novelista, cuentista y cronista Lêdo Ivo; el traductor, periodista y cuentista Eric Nepomuceno, y el periodista y uno de los principales biógrafos del Brasil, Fernando Morais.

Como cada año, la Feria destinó un amplio y exclusivo pabellón al país invitado de honor. Con paredes de enormes letras en madera clara, el pabellón fue decorado con fotografías de renombradas escuelas brasileñas, y además albergó una muestra gastronómica, una sala de literatura infantil y juvenil y una librería administrada por el mexicano Fondo de Cultura Económica (FCE).Adicionalmente, el Pabellón 4 de la Feria rindió homenaje a la vida y obra de la escritora brasileña de origen ucraniano Clarice Lispector, considerada una de las figuras más representativas de la narrativa de ficción.La FILBo quiso rendir tributo a la obra de una autora que, considera, profundiza en la esencia íntima del ser humano, por lo que su trabajo en prosa raya con la poesía.

 

Encuentro periodístico

Como uno de sus platos fuertes, durante los primeros días la FILBo albergó el Encuentro Internacional de Periodismo “Guillermo Cano, 25 años después”, con el que rindió tributo a uno de los extintos decanos del periodismo en Colombia.Cano, entonces director del diario El Espectador y quien denunció sin tapujos el poder corruptor del narcotráfico, fue asesinado el 17 de diciembre de 1986 por las balas de un sicario a órdenes del entonces jefe del Cártel de Medellín, Pablo Escobar.

Organizado de la mano de la privada Universidad Externado de Bogotá, el encuentro periodístico, dirigido a estudiantes de periodismo y público en general, sirvió para reflexionar sobre la libertad de expresión en el continente.Con invitados de la talla del estadounidense Gay Talese, el danés Carsten Jensen y el venezolano Sergio Dahbar, el encuentro abordó, entre otros temas, la actualidad del periodismo brasileño, las afinidades y distancias entre el periodismo de oriente y occidente, la violencia como obstáculo para la libertad de expresión en países como México y Colombia, y el papel de las relatorías en la libertad de expresión

“Hay mucha inquietud por tratar de comprender por qué el crimen organizado en México emplea formas tan extremas de violencia, por qué los usos rituales de esta violencia, por qué las decapitaciones, el descuartizamiento, por qué el auge de cultos como la Santa Muerte”, expuso el periodista y escritor mexicano Sergio González Rodríguez.

“Los colombianos nos consideramos expertos en narcotráfico, porque somos tristemente pioneros como industria criminal, pero también como víctimas. Sin embargo, el fenómeno del narcotráfico en México me parece mucho más horrendo y complejo”, dijo a su turno el periodista y escritor colombiano Sergio Ocampo, quien, como interlocutor de González, se mostró preocupado por el carácter ritual y simbólico-ceremonial de la narcoviolencia mexicana.

 

Vallejo, el amoroso

Como otro plato fuerte de la Feria, el ciclo de conferencias “Conversaciones que le cambiarán la vida” permitió al público asistente dejarse seducir por las ideas y la palabra de figuras como la propia Nélida Piñón, Gay Talese, el escritor e historiador mexicano Enrique Krauze y escritores colombianos como Fernando Vallejo, Laura Restrepo y Juan Gabriel Vásquez, entre otros.Con temas-anzuelo como La pasión del futbol pasa por el Barcelona, ¿Redentores y tiranos?, Amor y libertad, Fijarse en los raros o La ironía: motor de creación, más de un asistente se dejó atrapar por la palabra.

Mexicano por adopción y polémico por naturaleza, Vallejo se consagró en la Feria como una figura que atrae multitudes.Durante el lanzamiento de su libro sobre el filólogo y humanista bogotano Rufino José Cuervo (1844-1911), en conversación con el escritor colombiano William Ospina, Vallejo, que suele despotricar contra medio mundo, se mostró más amoroso que de costumbre. “Cuervo es el alma más pura que ha tenido Colombia, era un hombre muy grande”, dijo el autor ante un auditorio abarrotado, lo que dejó a decenas de seguidores fuera y con ganas de querer entrar.

Apiñados a las puertas del foro, con sombrillas para resguardarse de la lluvia, tuvieron que conformarse con escucharlo, en transmisión simultánea, en una pantalla de video.

Como una suerte de rock star a la que el público celebra cada apunte, Vallejo no los defraudó. “Que cada quien hable como quiera. Uno es las palabras que usa y las que nunca usará. Cada uno somos nuestras palabras y todo mundo sabe quiénes somos oyéndonos hablar”, dijo el escritor como una invitación a la libertad en el uso del lenguaje, lo que detonó aplausos del auditorio.

 

Homenaje a Rafael Pombo (1833-1912)

En sintonía con la declaración de 2012 como el Año Rafael Pombo por parte del Gobierno colombiano, la FILBo instaló una bella exposición para honrar la memoria de este escritor, poeta y fabulista bogotano en el centenario de su muerte.

Con breves relatos infantiles como “Rin Rin Renacuajo”, “La pobre viejecita” o “Simón el bobito”, el legado de Pombo está grabado en la memoria de los niños colombianos con una impronta tan profunda como Cri Cri lo hizo en algún momento entre los niños mexicanos.Aderezada con una línea del tiempo con fotografías de época y salas interactivas, la muestra resaltó la riqueza de su obra poética infantil y dio a conocer también su faceta como diplomático, homeópata y gestor cultural.

 

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