Enzensberger y su guía de escritos detestables | Letras Libres
artículo no publicado

Enzensberger y su guía de escritos detestables

Hans Magnus Enzensberger cumplió anteayer, 11 de noviembre, 80 años, y toda la república alemana se ha volcado en plácemes y ditirambos. Die Zeit, en primera plana, le otorgó el título del “intelectual alemán más cosmopolita del siglo XX”, mientras Der Spiegel, no queriéndose quedar atrás en el encomio, llegó a afirmar que “En caso de que aún existiera el concepto de genio universal en la literatura alemana, Hans Magnus Enzensberger, sin esforzarse, estaría muy cerca de serlo”. El Frankfurter Allgemeine Zeitung, por su parte, no tuvo ningún empacho en rozar las fronteras del endiosamiento al declarar, con Voltaire: “Si (Enzensberger) no existiera, habría que inventarlo”.

En fin, que a nadie le ha temblado la voz a la hora de entonar alabanzas, y por todas partes se encuentran listas de los oficios que ha desempeñado con excepcional talento, a saber: ensayista, dramaturgo, editor, matemático, agente literario, activista, traductor, poeta, orador, guionista, recensor, líder de opinión, por citar algunos.

Enzensberger, por su parte, no ha ocultado su fastidio ante tal avalancha de panegíricos y, con su parquedad característica, se ha limitado a comentar: “Como si fuera un mérito especial el haber nacido…”

Sin tener que ver realmente con ello –aunque quizás sí–, su último ensayo constituye una diatriba contra la proliferación inclemente de publicaciones, “productos de celulosa” que, según él, “debilitan el alma y hacen surgir sentimientos de odio”.

He aquí algunos de ejemplos de lo que él denomina “insolencias impresas”:

Envíos postales colectivos, agendas, extractos de cuenta, duplicados de contratos, tesis de licenciatura, certificados de incapacidad médica, liquidaciones de impuestos, órdenes de transferencia permanentes, recordatorios de pago, suplementos dominicales, carnets de conducir, presupuestos, prospectos, lineamientos para el trabajo de las comisiones, copias certificadas, comprobantes de viáticos, declaraciones de impuestos, peritajes, comunicados de asociaciones, ofertas de servicio, circulares, órdenes de pago, informes comerciales, demandas de pago por daños y perjuicios, certificados de fecundidad, cartas al director, declaraciones aduanales, solicitudes de visado, resultados de análisis clínicos, reglamentos interiores de la casa, instrucciones de uso, envíos por correo certificado, directivas de fomento, encuestas de mercado, facturaciones de gastos de viaje, cartas de porte, invitaciones a asambleas generales, exigencias de pago del enganche, fotocopias, avisos de jubilación, tests de personalidad, declaraciones de renuncia, cuestionarios, catálogos de casas de subasta, horóscopos, certificados de herederos, juicios de desahucio, análisis de coyuntura, advertencias de tempestad, boletines de noticias, resultados de radiografías, confirmaciones de reserva, encíclicas, solicitudes de donativos, poderes, sermones funerales, permisos de portar armas, discursos, convenios, resoluciones cautelares, tareas escolares, billetes de lotería, actas médicas, horarios de trenes, permisos de circulación, listas de espera, solicitudes de empleo, confirmaciones de pedido, actas de la Stasi, membresías, ofertas de empleo, peticiones, periódicos hechos por bachilleres, reglas de procedimiento, cartas de no antecedentes penales, notas de compra, borradores de programas, resoluciones de la Comisión Local de Construcción, perfiles de personalidad, memorándums, comunicados de asociaciones, marcadores de lectura, certificados de garantía, tarjetas de felicitación, cartas abiertas, listas de firmas, calendarios de eventos, cadenas de cartas, postales, disposiciones del paciente, sondeos de opinión, talones de entrega, convocatorias, esquelas, tarjetas de presentación, boletines, declaraciones de aceptación, anónimos, comprobantes de nacionalidad, manifiestos, certificados de divorcio, informes anuales, listas de compras, programas de partidos, periódicos gratuitos, bolsas de contacto, organigramas, multas, presentaciones de PowerPoint, álbums de autógrafos, pólizas de seguro de incapacidad laboral, certificados de bautismo, resoluciones de asambleas generales, tarjetas de pésame, sugerencias de inversión, etc.

Al final, con resignado optimismo, concluye revelándonos la única alternativa que ve él ante tal infestación de letras: el cesto de papeles.

– Salomón Derreza