El viento | Letras Libres
artículo no publicado

El viento

1.

Pasa por esta calle,

como al comienzo:

camino de cualquier parte.

 

2.

Pasa sin pensar en nada,

y todos ya piensan

en una emboscada.

 

3.

Ala sola en el espacio,

bate puertas y ventanas:

escapularios contra su paso.

 

4.

Tiemblan las cucharillas,

las tazas, los platos,

sin saber lo que pasa.

 

5.

Sembrador de reflejos,

segador de miradas,

pasa por los espejos

sin que le vean la cara.

 

6.

En las mangas del árbol

desliza el brazo.

Y saca la mano

llena de pájaros.

 

7.

Atraviesa la lluvia

como un camello,

y pasa entero

por el ojo de la aguja.

 

8.

Combate con el mar,

cuerpo a cuerpo,

y deja a las olas

con los crespos hechos

trenzas de espuma.

 

9.

Baila con las palmeras

reclinadas en su pecho,

y saben a bodas eternas

la hora y el universo.

 

10.

Ávido de mundo,

lame ciudades y puertos.

No se detiene en ninguno,

peregrino como el deseo.

 

11.

Se interna en los hospitales

en el pecho de los enfermos

y en las madres que nacen

entre Tánatos y Eros.

 

12.

Gira en espiral, hacia adentro,

con el otoño en las hojas,

y abre el arca de los recuerdos

en el sótano de la memoria.

 

13.

Pisa el pasado, y camina

–a zancadas–

por los techos de calamina

de la infancia.

 

14.

Entra en el Altiplano: descarga

la luna, una cesta de astros,

y se lleva las nubes

y el tiempo en la espalda.

 

15.

Cruza montes y cielos,

y no agravan su marcha

ni la luz del regreso

ni el ángel de la nostalgia.

 

16.

Sólo por un instante

demora su aliento.

Y sólo entre la cabellera y el pecho

de los amantes.

 

17.

Sopla por las noches

en el árbol del sueño,

y florecen las voces

desgajadas de los muertos.

 

18.

Sobrevuela el silencio

y deja, en cada palabra,

un alma y un cuerpo

de su propia sustancia.

 

19.

Nadie hereda su genio

pero sí lo que él hace.

Yo, a su paso, retengo

esta estela de imágenes.

 

20.

Lo mismo que aquí,

en el principio era el viento.

Y ha de ser en el fin,

sobre piedras y huesos. ~

 

© Vuelta, 214, septiembre de 1994