El músculo de la Asociación Nacional del Rifle | Letras Libres
artículo no publicado

El músculo de la Asociación Nacional del Rifle

La  Asociación Nacional del Rifle y el Instituto de Acción Legislativa son adversarios poderosos de cualquier intento por regular la posesión y portación de armas en Estados Unidos.

Las armas han sido parte fundamental de la sociedad de Estados Unidos incluso antes de que EUA fuera una nación.  Durante su proceso de independencia, los clubes de tiro para perfeccionar la puntería fueron esenciales no solo para aumentar el comercio de presas de caza con las tribus indígenas, sino también para derrotar primero a los franceses y después a los ingleses.

Las armas son tan importantes para la sociedad norteamericana que la segunda enmienda de la Constitución establece que “el derecho a poseer y portar armas no será infringido”. Para salvaguardar este derecho y “promover y fomentar el tiro con rifle con una base científica” se fundó, desde hace más de 140 años,  la Asociación Nacional del Rifle (NRA por sus siglas en inglés). Hoy día la NRA  ofrece a sus 4 millones de miembros y 30 millones de simpatizantes asistencia sobre caza y tiro deportivo (NRA sports), educación en el manejo de armas (Education and training) e información focalizada para personal militar y policial (NRA Life of duty).

Una de las principales fortalezas de la NRA radica en el Instituto de Acción Legislativa o NRA-ILA que desde 1975 es su brazo político. Este instituto se encarga de cabildear en el Capitolio y en las legislaturas locales acciones a favor de la segunda enmienda y combate todas aquellas iniciativas que busquen limitarla. Para hacerlo, se vale de su principal arma el Political Victory Fund (PVF),un comité de acción política que despliega un eficiente aparato de propaganda y recaudación de fondos para respaldar las campañas políticas de los candidatos que les son afines y marginar a los que no. The quickest way to change policy is to change politicians. When lawmakers target our freedoms, we target their careers es la frase que podría resumir el objetivo último del PVF.  

Aunque el NRA-ILA sostiene que los recursos con los que ‘apoyan’ a ciertos candidatos provienen exclusivamente de las generosas contribuciones de sus miembros, resulta llamativo que  Ruger, una de las compañías más importantes de armas, tenga  una campaña con la que busca vender un millón de armas en un año y si lo logra, promete donar un dólar por cada arma vendida a la NRA  para que continúe defendiendo la segunda enmienda.

De acuerdo con Open Secrets, en los últimos cinco años NRA-ILA ha gastado unos 10 millones de dólares que representan, aproximadamente, la mitad del total de recursos que todas las organizaciones en favor de la segunda enmienda (Gun Rights Lobby) han gastado en este periodo. Esta cifra contrasta con los 1.2 millones de dólares que han invertido las organizaciones que buscan restringir la portación de armas (Gun Control Lobby: Brady Campaign to Prevent Gun Violence, Mayors Against Illegal guns y Violence Policy Center, Ceasefire PA and Coalition to Stop Gun Violence)

Uno de los logros  más importantes del NRA-ILA fue la aprobación, en 2005, de la Ley para la Protección del Comercio legal de Armas, que protege de demandas legales a la industria armamentista de Estados Unidos (por esta razón la estrategia del gobierno mexicano para demandar a los productores de armas estaba destinada al fracaso) 

NRA-ILA también es muy activo en el sistema judicial norteamericano. Los casos Heller v. District of Columbia y Mc Donald v. City of Chicago son dos de los mejores ejemplos en los que jugaron un papel destacado. En el primero, la Suprema Corte de Estados Unidos determinó que la prohibición estatal de poseer armas en el domicilio particular y el requerimiento de tenerla desarmada y con un seguro para el gatillo, violaba el espíritu de la segunda enmienda ya que obstaculizaba la legitima defensa de un ciudadano. En el segundo caso, y con base en el caso anterior, la Corte determinó que las leyes estatales que prohíben la posesión de armas son inconstitucionales ya que irían en contra de los “privilegios e inmunidades de los ciudadanos de Estados Unidos”. Estas dos victorias judiciales se han convertido en punta de lanza para que la  NRA busque en las legislaturas estatales y condados, la aprobación de reglamentos que permitan la portación interestatal de armas.

Sin embargo, la madre de todas las batallas de la NRA y el Instituto de Acción Legislativa está por suceder. En palabras del Vicepresidente Ejecutivo del NRA, Wayne LaPierre en una conferencia de políticos conservadores en Florida, if the NRA has anything to say about it, President Obama won’t get a second term. Lo anterior, es resultado de la fijación de los miembros de esta organización de que, de ganar un segundo periodo, el Presidente Obama estaría en posición de revertir Heller y Mc Dondald ya que podría proponer al Senado al menos dos Ministros de la Corte y ganar con ellos una mayoría en el pleno para limitar la segunda enmienda.

Ahora mismo la NRA está luchando en contra de la reglamentación federal que requiere que las armerías de los estados fronterizos con México reporten a la ATF (Bureau of Alcohol, Tobacco, Firearms and Explosives) todas las compras múltiples de rifles de asalto. En su página de internet, NRA-ILA solicita el apoyo de sus miembros para que contacten a sus representantes en el Senado y apoyen la propuesta de ley S. 570 que busca prohibir que el ejecutivo pueda emitir reglamentos para registrar la compra de armas.

Sin duda la Asociación Nacional del Rifle y el Instituto de Acción Legislativa son adversarios poderosos de  cualquier intento por regular la posesión y portación de armas en Estados Unidos. La capacidad para movilizar a sus miembros, su estrecha relación con la industria armamentista y su musculo legislativo, constituyen un eficaz arsenal que será desplegado para salvaguardar la segunda enmienda y fortalecer la cultura armamentista en Estados Unidos.