El mago más grande de Irlanda | Letras Libres
artículo no publicado

El mago más grande de Irlanda

En la bahía de Dún Laoghaire, hace unos días, tuvo lugar uno de los acontecimientos clásicos de esta isla. Aunque es cierto que se trata de un fenómeno que tiene explicación científica, una combinación entre la humedad, la temperatura ambiente y la ausencia de viento, también es verdad que esa explicación, aquí, no convence a nadie. El acontecimiento fue simple nada más en apariencia. De manera súbita, sin preámbulo ni aviso, empezó a formarse un cuerpo de niebla en el centro de la bahía que, en unos cuantos minutos, con la velocidad y la espesura que gana el humo en los incendios, lo había cubierto todo. Esto que la ciencia reduce a "banco de niebla" en el mundo celta se conoce como Feth, un instrumento que está a disposición, según la época, del mago más grande de Irlanda.
     La aparición de Feth, aunque es un clásico de esta isla, no sucede con frecuencia.
     Dún Laoghaire está en las afueras de Dublín. Ahí se construyó, entre 1821 y 1842, como alternativa al puerto de la ciudad, que era el más peligroso del mundo, una bahía enorme formada por dos brazos de granito, de más de dos kilómetros de largo cada uno, que protege a las embarcaciones del viento brutal que barre casi permanentemente el Mar Céltico. Este mar tiene un número y una variedad escalofriante de naufragios, que van desde el tradicional de la nave desarbolada y llevada a pique hasta el barco completo arrojado por una galerna espectacular contra los tejados de las casas de Black Rock, que es, quizá, la única zona residencial del planeta que cuenta en su historial de calamidades con media decena de barcos caídos del cielo.
     En el mundo celta se sabe que Manannán Mac Lir es el responsable cuando Feth hace acto de presencia. El segundo componente de su nombre puede empezar a darnos una idea del linaje de este mago: Mac Lir significa "hijo del mar".
     El hijo del mar nació en Emain Ablach, una isla paradisiaca frente a la costa de Alba, que hoy es Escocia. Esta isla contaba con una vegetación rica y brillante que podía medirse en quilates. El viajero Bran Mac Febail inició su carrera de trotamundos inmediatamente después de que se le apareciera una mujer que venía desde Emain Ablach cargando una rama de plata donde crecían flores blancas. Mac Febail no necesitó más inspiración para emprender de inmediato el más importante de sus viajes que iba a terminar, años después, en "el otro mundo".
     Mac Lir vive en el mar. Es alto, barbado, con aires de Neptuno. Navega en una barca pequeña hecha de mimbre y cuero y también, cuando la ocasión lo amerita, monta a Aonbárr, su caballo que galopa sobre el agua o sobre la tierra indistintamente. Mac Lir anda vestido con una capa que, como estrategia para permanecer oculto, cambia de color según el paisaje donde cabalgue; este arte mimético, camaleónico, se ve reforzado, a la hora del combate, por Frecraid, su espada, que tiene un filo capaz de traspasar cualquier malla o armadura. Frecraid quiere decir "la que responde", y un rasguño de su filo basta para terminar con la vida de cualquier hombre o animal. Hay una historia que ilustra la inmensa caballerosidad de Mac Lir: Cúchulainn, el personaje superestrella de la mitología irlandesa, sedujo a Fand, la esposa del hijo del mar. Mac Lir los sorprendió en su propia recámara, una tarde oscura, trenzados a tal grado que no dejaba margen para ninguna otra interpretación. Al verlo, Cúchulainn y Fand brincaron de la cama y antes de que pudieran hacer o decir nada, Mac Lir agitó su capa mimética entre los dos para que, a partir de ese instante, no recordaran nada uno del otro. Por consideración al elenco de la mitología, optó por el hechizo antes que por la espada, y sin más magia que su voluntad decidió olvidar también el episodio. Fand, por cierto, quiere decir "lágrima". Además de su capa y de su espada, Mac Lir carga un saco de carnaza sorprendentemente pequeño para la cantidad de cosas que contiene. Todas sus posesiones vienen ahí meticulosamente acomodadas: pájaros, perros, flores y unos cerdos mágicos que pueden matarse, asarse y comerse y que para el banquete siguiente ya están otra vez en la bolsa, listos para ser nuevamente matados, asados y comidos. La posesión más valiosa que carga Mac Lir en este saco es el lenguaje, el suyo, el que distingue a Feth del "banco de niebla" y a Fand de la "lágrima".
     Loghaire fue el ultimo High King de Irlanda. Donde está hoy la bahía estuvo su dun o fortaleza, de ahí viene el nombre, que aquí se pronuncia "Liri". Esto para dejar en claro que Mac Lir prefiere la tierra de Liri, su hermano fonético, para manifestarse. A fin de cuentas dun, Liri y Lir vienen todos en el mismo saco.
     Mac Lir tiene el grado de Feth Fiada: el Amo de la Niebla. Cuando quiere esconderse, o esconder algo o desaparecerlo, convoca a la niebla para que se manifieste en un cuerpo espeso. Aquella mañana del acontecimiento simple nada más en apariencia cayó en el centro de la bahía una nube minúscula que empezó a crecer desmesuradamente. Al cabo de unos minutos, la niebla lo había cubierto todo, los brazos enormes de granito, los barcos y los veleros, la Capitanía del Puerto, la torre del Ayuntamiento y la terraza desde donde yo observaba el fenómeno. El faro, que ya nadie veía, comenzó a pitar intermitentemente esa nota ronca de oboe que usan los marineros cuando la niebla es espesa. Cada treinta segundos el oboe rompía el silencio hermético que suele formarse dentro de las nubes. Dejé de tomar café porque no podía ver la taza que sostenía con la mano. A lo lejos, un barco que venía de Inglaterra comenzó a responderle al oboe del faro con un silbato más apropiado y menos grave, del tipo del corno inglés. Durante un tiempo incalculable oímos al barco aproximarse. Primero pitaba el faro y luego el barco, que se oía cada vez más cerca. Finalmente el barco pitó en la puerta de la bahía. Durante un instante tuve la certeza de que Mac Lir estaba ahí, haciendo algo, y de que cuando Feth se disipara no habría bahía, ni puerto, ni nada. Sentí vértigo. -