El irrepetible Johan Cruyff | Letras Libres
artículo no publicado

El irrepetible Johan Cruyff

Se fue Johan Cryuff, un hombre que ya era leyenda por sus logros dentro del campo y luego empezó una revolución como entrenador.

“Si tienes la pelota, no es preciso que defiendas, porque sólo hay una pelota”

Johan Cruyff (1947-2016)

 

El futbol llora una pérdida irreparable. Se fue una de sus figuras más notables, un hombre que ya era leyenda por sus logros dentro del campo y luego empezó una revolución desde fuera. Se fue Johan Cruyff.

Formado en la cantera del Ajax de Ámsterdam, al que llegó con 10 años de edad, con el que debutó a los 17 y era titular indiscutible a los 18, Cruyff se convirtió rápidamente en el máximo exponente del futbol total, el sistema que dio sus primeras grandes exhibiciones con la poderosa Hungría de los 50’s y que fue perfeccionado por el entrenador Rinus Michels, basado en la constante movilidad e intercambio de posiciones entre todos los jugadores en el campo. Nominalmente un centro delantero se convertía en un creativo capaz de hacer daño a los rivales desde prácticamente cualquier zona.

En los 10 años de su primer ciclo con el conjunto holandés Cryuff conquistó seis veces la Eredivisie y alzó la Copa de Europa tres años consecutivos de 1971 a 1973, tras la cual fue transferido al Barcelona por 2 millones de dólares, una cifra récord en su momento.

Su impacto en el club catalán fue inmediato. Los culés ganaron el título de La Liga por primera vez desde 1960 y la cereza del pastel fue la victoria por 5-0 ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Con el título español a sus espaldas, Cruyff comandó a Holanda en la Copa del Mundo de Alemania 1974, en la que llegó a la final pero cayó ante los anfitriones por 2-1. Pese a la derrota en la final, aquella Naranja Mecánica maravilló al mundo y consagró definitivamente su figura.

La segunda década como profesional del holandés no tuvo tanto esplendor como la primera, pero siguió acumulando triunfos: tercer sitio de la Eurocopa 1976, campeón de la Copa del Rey con el Barça en 1978, año en el que emigró a la NASL estadounidense, para después tener un breve paso por el Levante y finalmente regresar al Ajax, al que ayudó a coronarse en Holanda dos veces más en 1982 y 1983.

Paradójicamente, el mayor símbolo en la historia del cuadro de Ámsterdam terminó su carrera en uno de sus rivales más acérrimos, el Feyenoord de Rotterdam, con el que fichó para la temporada 1983-84, furioso porque el Ajax había decidido no renovarle el contrato. También lo hizo campeón y a continuación anunció su retiro definitivo.

Su carrera como entrenador fue relativamente corta, tres temporadas con el Ajax (1985-1988) y ocho con el Barcelona (1988-1996), aunque llena de éxitos: dos ligas y una Recopa con el conjunto holandés, 11 títulos con el club culé, incluidas cuatro ligas consecutivas y su primera Copa de Europa al frente del legendario “Dream Team” de Ronald Koeman, Pep Guardiola, Romario, Hristo Stoichkov, José Mari Bakero, Michael Laudrup y muchos otros.

Pero el legado de Cruyff va más allá de las copas conquistadas bajo su mando. Fue un ferviente defensor de que la posesión del balón es clave –“si nosotros tenemos la pelota, ellos no pueden marcar”–, y de la importancia de dar más fluidez al juego, buscando siempre la sencillez sobre la complejidad y apostando siempre por el futbol ofensivo y atractivo. "Prefiero ganar 5-4 que 1-0”, dijo.

En un futbol cada vez más dependiente del físico y la velocidad, Cruyff siempre tuvo claro que la inteligencia es más importante que la rapidez: “todos los entrenadores hablan sobre movimiento, sobre correr mucho. Yo digo que no es necesario correr tanto. El fútbol es un juego que se juega con el cerebro. Debes estar en el lugar adecuado, en el momento adecuado, ni demasiado pronto ni demasiado tarde”.

Su estilo de juego se instaló permanentemente en el Ajax, que ganó la Copa de Europa en 1995, y en el Barcelona, donde derivó en lo que hoy conocemos como el tiki-taka con el que los culés conquistaron Europa en la era de Pep Guardiola, su discípulo más exitoso. Esa influencia se trasladó también a la selección española, triunfadora en dos Eurocopas y una Copa del Mundo, y más adelante en el Bayern Múnich y la selección alemana, actual monarca del mundo.

La suya es una filosofía que va más allá del futbol de élite profesional. Gracias a su iniciativa, el Barça creó La Masía, esa prodigiosa cantera de la que surgieron Leo Messi, Xavi Hernández y Andrés Iniesta, forjada a imagen de la academia del Ajax. La fundación que lleva su nombre impulsa que los niños hagan deporte y se mantengan activos, mientras que el Instituto, la Universidad y el Colegio Cruyff ofrecen diversos programas educativos a atletas y formación en marketing y management deportivo.

Sólo algunos hombres forman parte de la misma conversación con el Cruyff futbolista. Pocos también compiten con sus éxitos como entrenador. Y quizá menos con el legado fuera de las canchas. Se puede debatir si fue el hombre más importante en la historia del futbol, pero de lo que no cabe duda es que se trató de un personaje único.

Descanse en paz el irrepetible Johan Cruyff.