El firmamento entre las cuerdas | Letras Libres
artículo no publicado

El firmamento entre las cuerdas

 

I

San Agustín mi sextante africano

mi señora a mayor distancia

un astro de la física

de altitudes elevadas

muy por encima del espacio exterior

en el siglo IV o V o XXI

o todavía no

se levanta a oscuras

abre la ventana

y entra a una frescura enorme

 

dice algo antes de que Dios

dice qué?

dice antes de que Dios

hiciera el cielo

y la tierra

no hacía nada

en absoluto

 

II

no movía un dedo

nacido de nadie

no tenía ningún

apresuramiento

 

 

con el tiempo por el mango

se tiraba las bolas

arriba de su camello albino

era una odalisca

se demoraba diez y siete meses

y medio en dar vuelta la

cabeza de un lado a otro

admirablemente nivelado

 

y con el infinito echado

a sus pies

lo más parecido

a una majamama

 

y sin decidir aún

la nitidez

de echar a andar

la bolita

 

VI

pero acá abajo

con los monos

te bajan los monos

te vienen los monos

y no ocurre elevación de firmamento

 

elevación sin vértigo hacia arriba

 

a menos que irrumpa

un mar en ayunas

un mar aún sin costa

que desenrede un bote

rápido con un remo

de siete mil años luz

viviendo sin luz

para callado en el desierto

tocado por visiones

y péndulos similares

 

de ahí se sube

al estupor

sin agua

 

X

            depende

 

si eres culo si eres bueno

si te las traes si te las mandas

una mañana por la noche

y te vas de una vida a otra

a dar un paseo en burro

y te decides a revelar la piedra

la piedra gran angular que da a la calle

la piedra de los doce éxodos

con sus doce puntos cardinales

que darán el salto grial invisible

a la materia sucia no oscura

el mismo dado por Vallejo el grande

cielo de tu Perú, Perú del mundo

esto todavía no se lo creen

esto todavía les da lo mismo

 

XVII

           sin dudamente

ahora mismo en las tablas

de visiones

en tus telescopios de cuarzo

más raros que una medusa

que no funcionan con espejos múltiples

sino con filamentos de giros súbitos

en tus telescopios a lázaro

ocultos en los monasterios

más desvelados del mundo

ahí se desestrella el universo

en una clara de huevo

crudo

 

nada más

que su cola

moviéndose

en el infinito

reiterado ~