Dos poemas | Letras Libres
artículo no publicado

Dos poemas

El fin

En mi jardín

mi madre está enterrada.

Apenas si se ven las puntas secas de sus dedos.

 

Al fin tengo invitados

y la tarde

qué espléndida se ha puesto.

 

“Nunca se acaban nuestros hasta aquí.”

 

Apenas si se ven las puntas secas de sus dedos.

 

Igual que mi jardín,

¿no es hermosa mi madre

igual que mi jardín?

 

Parecía nuestro jardín. ~

 

Conmigo como base

 

Conmigo como base.

Muchas mujeres pasan.

Alguna se detiene.

Mis contornos se tuercen

y yo me descompongo.

Qué claro el cielo.

No he visto otro tan azul.

Se evaporan las lágrimas,

se convierten en nubes,

en lluvia ácida que nos disuelve.

De principio a fin

no hago otra cosa

que decaer,

disolverme,

pudrirme,

volverme tu composta.

Conmigo como base,

tú creces.

Tiendo las manos débilmente al sol.

Mi brazos se deshacen. ~

Versiones de Aurelio Asiain.