Don Alfonso | Letras Libres
artículo no publicado

Don Alfonso

para Christopher Domínguez Michael

 

En la sombra que proyectaba Don Alfonso

vivía un oso,

todo un perseguidor que carcomía,

cruel,

los talones del sabio.

Medio loco,

se echó al mar Don Alfonso a deshacerse

de su sombra

y al oso suplantaron las gaviotas.

¡Qué alada cháchara que lo distrajo

y apenas se dio cuenta que volaba!

Robado por las pájaras,

ligero y ya perfecto

como un huevo,

fue Don Alfonso durante un instante

un punto en pleno cielo

y se esfumó. ~