Diccionario crítico de la UNAM: P | Letras Libres
artículo no publicado

Diccionario crítico de la UNAM: P

Pumas

Un viejo cliché reza que irle a los Pumas es como irle al Barcelona. En la imaginación de muchos fanáticos ambos equipos están hermanados por una filosofía libertaria e independiente y los dos tienen canteras que producen jugadores talentosos. Lamentablemente no hay comparación posible entre sus estilos ni mucho menos en los fondos con los que cuentan para comprar jugadores. Desde principios de los sesenta los Pumas representaban a mi universidad, no a cervecerías, cementeras, televisoras o propietarios gansteriles. Es casi inevitable al hablar de los Pumas recitar los nombres de los jugadores formados en la UNAM que han destacado en el mundo y por supuesto que entonces Hugo Sánchez sale a relucir, y Luis García y Manuel Manzo y Manuel Negrete y Jorge Campos y ahora Pablo Barrera. Recordamos las temporadas de gloria, como las dos del 2004, el histórico bicampeonato, así como nos da vergüenza el desastre del 2005. Aún no termino de entender cómo fueron campeones en el Clausura 2009, pero fui el primero en festejar hasta la catatonia.

Aunque los campeonatos recientes hicieron muy popular al equipo ahí comenzaron a cambiar de manera negativa. Desde entonces en vez de alegría y versatilidad se sentía una tendencia a dejar ir los triunfos, a aflojar en los momentos más tensos, a especular. Esto se traducía en que se dejaban empatar y derrotar con un doloroso fatalismo. Parecería que desde la época del Tuca Ferreti, los Pumas buscaran expiar sus culpas flagelándose, recibiendo goles absurdos, mostrando garra, talento y superando a sus adversarios tan solo para luego verse rebasados con una indolencia pasmosa. ¿Será que el espíritu por el que habla la raza se quedó mudo por los logos de los patrocinadores que decoran la camiseta? El partido de celebración de los cien años de la institución puso en evidencia el desastre técnico y moral por el que pasa el equipo. El argentino Martín Bravo anotó dos goles y el técnico Guillermo Vázquez lo saca en el minuto 61 con lo que el equipo deja de ser ofensivo y lo empatan a 2.

Los Pumas de hoy no se parecen en nada al Barcelona, pero lo peor es que se parecen aún menos a los Pumas de antes.

- Naief Yehya