Isner y Mahut: los zombis del tenis | Letras Libres
artículo no publicado

Isner y Mahut: los zombis del tenis

Mientras todo el mundo veía un Jabulani yo veía una pelotita amarilla. Y no es que no me interese el futbol. No soy de esas personas que se ponen a llorar cuando empieza un Mundial, lamentando de antemano que las conversaciones vayan a ser monopolizadas por Landon Donovan, Javier Aguirre y Elano. Pero lo que ocurrió ayer en Wimbledon, en la cancha 18, entre un francés ranqueado arriba del número cien y un norteamericano al que conocen en su casa, ameritaba abandonar el mundial.

A lo largo de tres días, Nicolas Mahut y John Isner protagonizaron lo que será recordado como la batalla deportiva más larga de toda la historia: 183 juegos, 980 puntos, más de 200 saques ases entre los dos y 11 horas con 5 minutos de juego. La batalla entre el francés y el norteamericano batió un número sin precedentes de récords mundiales en el tenis, incluyendo, por supuesto, el del partido más largo de la historia: solamente el quinto set duró más tiempo que el anterior encuentro más duradero. Como bien explicaron en ESPN, la batalla titánica se debió –en cierta medida- a los talentos inversos de los jugadores. Isner –una mole de más de dos metros de altura- cuenta con un servicio potentísimo, pero es lento sobre el césped y su fuerte no son las devoluciones. Por su parte, Mahut –delgado y ágil- tiene un saque mediocre, pero es capaz de alcanzar cualquier pelota que caiga sobre su rectángulo.

Ayer sintonicé el partido cuando estaban empatados en treintaitantos juegos en el quinto set. Ambos jugadores se veían, por supuesto, agotadísimos. Isner, en particular, parecía estar a un sprint de la deshidratación. Mahut parecía estar molesto con su contrincante: con cada saque daba la impresión de implorarle que se rindiera de una vez por todas. Sin embargo, ninguno de los dos alentó el paso, aligeró la fuerza en sus saques o el ímpetu sobre el césped. Verlos jugar fue estar en presencia del mayor despliegue de estamina deportiva en la historia de este o cualquier otro deporte.

Para los interesados en el tema, recomiendo la crónica en vivo de The Guardian: ácida, llena de hallazgos cómicos que sólo una publicación británica puede encontrar.

- Román Cabeza