Al rescate de un pequeño elefante | Letras Libres
artículo no publicado

Al rescate de un pequeño elefante

Una crónica fotográfica de la forma en la que el David Sheldrick Wildlife Trust y el Kenya Wildlife Service rescatan elefantes pequeños en Tsavo y los trasladan a la guardería de Nairobi.

En la mañana, al llegar a la estacada, me recibió Trevor Jennings, administrador de campo en la unidad del David Sheldrick Wildlife Trust en Voi, un hombre con aspecto de boxeador retirado, con una cajetilla de cigarros en la bolsa de la solapa y unos lentes de sol colgando del cuello. Me llevó a una pequeña jaula provisional de madera, donde un elefante de dos meses de nacido daba vueltas, inquieto, molesto, tras haber sido rescatado por el DSWT y el Kenya Wildlife Service porque cayó en un pozo profundo.

 

 

La encomienda era trasladar al huérfano de Voi a Nairobi, donde el DSWT tiene su famosa guardería, en la que cría elefantes pequeños hasta que, ya mayores, los devuelve al Parque Nacional de Tsavo para reintegrarlos a la vida salvaje. Dada la edad de esta cría, resultaba imposible llevar a cabo el trayecto por la lenta carretera de dos carriles que une al parque Tsavo con Nairobi, de modo que el DSWT rentó una avioneta. Primero, el equipo tuvo que subir al elefante a un camión, para llevarlo de la estacada a la pista.

 

Antes de treparlo a la avioneta tenían que tranquilizarlo y darle de comer. Dame Daphne Sheldrick, la fundadora del DSWT, fue la primera en dar con la combinación exacta para crear una mezcla lactosa tolerable por elefantes pequeños, el paso crucial necesario para criarlos lejos de su madre.

 

Después de que el elefante comiera un poco (era difícil mantenerlo quieto), el equipo conjunto del DSWT y el KWS lo subió al avión y trasladó a Nairobi.

 

Días después, el elefante ya formaba parte de la guardería. Ahí lo encontré, junto con otros huérfanos. Antes de regresar a México, fui a despedirme de los pequeños elefantes. Cuando me di la vuelta para caminar rumbo a la salida, sentí que algo me seguía. Era el elefante de Voi, trotando a mis espaldas, como si quisiera despedirme. El animal no se detuvo hasta que un cuidador del DSWT lo dirigió de regreso a la manada.

 

Para conocer y apoyar el trabajo del David Sheldrick Wildlife Trust da clic aquí.

(Fotos: Pamela Vieyra y Daniel Krauze)