Corea del Norte, ¿paraíso o infierno? | Letras Libres
artículo no publicado

Corea del Norte, ¿paraíso o infierno?

Tal vez Corea del Norte no es un infierno, pero tampoco es el paraíso de las postales de su propaganda. 

Algunas de las pocas noticias que en los últimos años nos han llegado de la República Democrática Popular de Corea (Corea del Norte), sobre su situación económica y social, son las que se refieren a una severa crisis alimentariay a su poder militar(que incluye  armas nucleares). Una información hace referencia a un país sumamente pobre y otra a uno con potencial científico y tecnológico importante. ¿Qué clase de país es? ¿Los grandes medios de comunicación de Occidente nos ocultan la realidad norcoreana o nos presentan una versión falsa de ella?

Más allá de la propaganda, las preferencias o antipatías políticas, una manera de clasificar y comparar el nivel de desarrollo de los países es recurrir al índice que publica el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) o Índice de Desarrollo Humano (IDH). Sin embargo, Corea del Norte es un auténtico outsider, puesto que no aporta suficientes datos para ser incluido en este índice con un número que permita clasificarlo en algún rango de muy alto, alto, medio o bajo, como sucede actualmente con 186 naciones. Los datos que se refieren a la economía y pobreza comúnmente proceden del Banco Mundial, y en este caso no cuenta con ellos.

La edición de 2013del PNUD publica algunas cifras de Corea del Norte con base en fuentes de las propias agencias de Naciones Unidas, las cuales, aunque de manera insuficiente, nos permiten hacer una ponderación sobre su nivel de desarrollo. Para ello podemos compararlos con los del país de mayor desarrollo, que es Noruega; la República de Corea (Corea del Sur), lugar número 12, país con un muy alto desarrollo; así como Cuba y México, que son considerados como de alto desarrollo, según los lugares 59 y 61, respectivamente.

La pertinencia de considerar a Corea del Sur para esta comparación no solo es por su relación histórica, geográfica y cultural, así como por la situación de conflicto prevaleciente, sino también porque la edición de este año del IDH se titula: “El ascenso del Sur: progreso humano en un mundo diverso”, en la cual el país estrella, casi emblemático del volumen, es precisamente Corea del Sur, pues es el que tuvo mayor progreso en su desarrollo humano en el periodo de 1990 a 2012. Gracias a ello actualmente está por encima de Dinamarca, Bélgica, Austria, Francia, Finlandia, España, Italia y Reino Unido. Asimismo, seleccionar a Cuba nos permite compararlo con una economía pequeña de un régimen socialista.

Uno de los indicadores más importantes es el que se refiere a la esperanza de vida al nacer. En el caso de Corea del Norte es de 69 años, la cual es bajísima y corresponde a países con niveles de desarrollo bajo, como Bangladesh (69.2) y Nepal (69.1).

La tasa de mortalidad materna (madres que mueren por cada 100,000 nacidos vivos) es de 81, equiparable a la de países con desarrollo de medio a bajo, como el de El Salvador (81) o Cabo Verde (79). Lejísimos de lo que corresponden a los de alto desarrollo.

En lo que se refiere a salud, cuenta con muy buenos resultados si consideramos la vacunación a menores de un año.

Si consideramos la cantidad de médicos por cada mil personas, el número corresponde al de un país de alto desarrollo.

Sin embargo, la mortalidad infantil (el número de menores de cinco años muertos por cada mil nacidos vivos) es análogo al de un país con desarrollo humano medio, como Timor Oriental (32) o Guatemala (32).

En lo que se refiere a la igualdad de género, uno de los indicadores con que se pondera es el porcentaje de mujeres en el parlamento respecto al total, el cual es muy bajo y es casi idéntico al de Corea del Sur.

Otro indicador sobre el mismo tópico es la tasa de participación en la fuerza de trabajo. Las cifras dan cuenta de que en Corea del Norte hay baja desigualdad en lo que se refiere a la ocupación laboral, mucho mejor incluso que Noruega.

Corea del Norte es un país 60.4% urbano; solo el 0.7% de su energía proviene de fuentes renovables y el 81.7% es de combustibles fósiles (petróleo), lo cual necesariamente implica que una parte importante de la población utiliza leña aprovechando que casi la mitad de la superficie de su territorio es forestal. El costo de mantener estas condiciones ha sido la reducción de la tercera parte de este recurso en el lapso de 1990 a 2010. En contraste, Noruega recupero el 10% de su suelo forestal en el mismo periodo.

Solo uno de cuatro norcoreanos cuenta con energía eléctrica (26%). Una electrificación tan baja corresponde a países como Benín (24.8%), Angola (26.2%) y Camboya (24%).

La suma de abonados a celulares y líneas de telefonía fija expresada por cada cien personas, es muy bajo (6.6), apenas cercano a Islas Salomón (7.1), Birmania (2.5) y Eritrea (4.6).

El único dato que se reporta en educación es el del puntaje en lectura, que es de 539, el cual mide la calidad de la educación según pruebas de destrezas y conocimientos a los alumnos de quince años de edad. Según sus resultados, en este aspecto es superior al promedio de la OCDE (493). El más alto del mundo, por cierto, es el de Corea del sur (542).

Tal vez Corea del Norte no es un infierno, pero tampoco es el paraíso de las postales de su propaganda. Por mucho, no parece mejor a Cuba como ejemplo de una revolución socialista exitosa, ni con todo su poder militar resulta un lugar con más y mejores  oportunidades para el desarrollo de su población que su vecino sureño.