The Master | Letras Libres
artículo no publicado

The Master

Paul Thomas Anderson tiene un profundo conocimiento de la técnica cinematográfica. Cada una de sus películas es una lección de fotografía, sonido y dirección de actores. 

A los doce años de edad Paul Thomas Anderson recibió de manos de su padre una cámara de video, después siguió con una 8 mm y más tarde con una Bolex 16 mm. Nacido en Studio City, una de las zonas que colindan con Hollywood, su vida siempre ha estado ligada al cine. Su primer cortometraje, The Dirk Diggler Story, fue la base para la que años después sería la cinta que lo pondría en el mapa: Boogie Nights. Aunque el corto no es ninguna maravilla, es notable que lo haya hecho a los dieciocho años. Su filmografía está llena de aciertos, de los cuales The Master (2012) es el más reciente eslabón.

Cuando el veterano de la Segunda Guerra Mundial, Freddie Quell, interpretado por Joaquin Phoenix, conoce a Philip Seymour Hoffman (en el papel de Lancaster Dodd), nace una amistad basada en la servidumbre. Dodd manipula a la gente a su alrededor basándose en las ideas que tiene sobre la vida y la muerte, creando así el germen para una secta religiosa. Él es the master (el maestro pero también el jefe, el amo, el gran señor) en lo que denomina "la causa", y Freddie necesita algo en qué creer, convirtiéndose en el sabueso predilecto del hombre que lo salva de las calles y del alcoholismo. La secta crece y el lazo entre maestro y aprendiz se hace cada vez más fuerte, hasta que se rompe.

El guión es una mezcla de varios ingredientes. Primero la vida de L. Ron Hubbard, creador de la Cienciología, una nueva religión que crece a paso firme en parte gracias a que varias luminarias holllywoodenses forman parte de ella. Pese a que los productores han negado este lazo por cuestiones legales, los puntos en común son evidentes, empezando por la época y el gran parecido entre Hubbard y la caracterización de Hoffman. Anderson usó también escenas escritas originalmente para There Will Be Blood que fueron desechadas en el tratamiento final del guión, historias que Jason Robards le contó en el set de Magnolia y segmentos de la vida del escritor John Steinbeck. Es un remix de fuentes distintas que conforman un guión original cuya principal intención es delinear y dar profundidad a los personajes que lo habitan. Phoenix y Hoffman hacen un trabajo extraordinario.

No es la primera vez que Anderson utiliza como modelo una figura histórica real para hacerla suya. Tanto The Dirk Diggler Story como Boogie Nights están basadas en John Holmes, un conocido actor porno de hace tres décadas, aunque el resultado final se aleja considerablemente de su vida. En The Master las referencias a Hubbard existen, y la reflexión en torno a lo que representa iniciar una secta son parte esencial de la cinta, pero no puede decirse que sea un acercamiento a la Cienciología. Las ideas de Dodd son difusas; no están bien explicadas porque lo importante es el personaje, no la base teórica de la nueva religión. El núcleo de la cinta es el contraste entre la claridad mental de Dodd y el desconcierto existencial de Freddie, una situación que lo hace susceptible a ese tipo de sometimiento mental. Y aunque no hay nadie que defienda a Dodd tanto como Freddie, en ocasiones también se debate entre seguirlo o hacerse a un lado. Mediante estos dos contrarios se dibujan dos personajes memorables, dos polos de un mismo universo en un momento fértil para nuevas creencias: la post-guerra. 

El grupo que conforman Dodd y la gente que lo sigue es una mezcla entre la iglesia de la tercera revelación en There Will Be Blood y el equipo de pornógrafos de Boogie Nights, una combinación de un ambiente más o menos familiar con el ingrediente religioso. Dodd es como un padre para sus súbditos, mientras la tarea de éstos es seguirlo y protegerlo. Sin embargo el personaje principal es Freddie, atribulado por la memoria reciente de lo que sufrió en la guerra, apegado al alcohol y a la figura de Dodd, quien parece una roca en un mar de incertidumbres.

Anderson tiene un profundo conocimiento de la técnica cinematográfica. Cada una de sus películas es una lección de fotografía, de sonido, de dirección de actores. En The Master las imágenes permanecen en la mente del espectador, tanto los primeros planos como las escenas en las que la cámara corre al lado de los personajes, haciendo de la pirotecnia visual parte vital de la cinta. Además, la banda sonora a cargo de Jonny Greenwood, guitarrista de Radiohead, es exquisita. Acompaña la trama y a los personajes con precisión, adaptándose a la época con un tono contemporáneo.

El enfrentamiento entre Philip Seymour Hoffman y Joaquin Phoenix es un duelo de titanes. Ahí reside el drama y la poesía de la película. Como dos seres llenos de misterio, sus personajes son dos raros especimenes que confluyen por un momento, necesitados el uno del otro. The Master retrata la explosión de ese encuentro.