Los valores de The legend of Zelda | Letras Libres
artículo no publicado

Los valores de The legend of Zelda

Con el pretexto de su reestreno -y de la campaña publicitaria protagonizada por Robin Williams-, Paella destaca las cualidades del que es, quizás, el mejor videojuego de la historia.

Barack Obama ofreció recientemente un discurso con motivo del Día del padre donde habló acerca de la importancia de la familia y el rol de la figura paterna en la sociedad. Habló, incluso, de su propio padre, y hubo una frase que llamó especialmente mi atención. "Sabemos que todo padre tiene la responsabilidad de hacer lo correcto por sus hijos, de alentarlos a apagar los videojuegos y levantar un libro, de enseñarles a diferenciar el bien del mal, de mostrarles a través del ejemplo a tratar a los demás como quisieran ser tratados; pero más importante a jugar un rol activo y comprometido en sus vidas".

Por otra parte, el mismo día del discurso de Obama salió a la venta, en prácticamente todo el planeta, el videojuego de The Legend of Zelda: Ocarina of Time 3D para la consola portátil Nintendo 3DS, un remake del original para Nintendo 64 de 1998. En la campaña publicitaria de dicho título para Reino Unido, mientras se muestran imágenes de la entrega, se escucha al actor Robin Williams diciendo "La primera vez que te vi sabía que estaríamos vinculados para siempre, que por ti viajaría a las cuatro esquinas del mundo, enfrentaría la adversidad y me convertiría en un héroe". Entonces su hija lo interrumpe preguntando si otra vez la confundió con la princesa. ¿Por qué? Porque Williams llamó a su hija Zelda en honor al personaje del juego.

http://www.youtube.com/watch?v=0fBKjjgkMHM

¿A qué tipo de padre hacerle caso? ¿A Barack Obama o a Robin Williams? Personalmente me quedo con Robin Williams. Obama ha admitido en varias ocasiones que nunca le llamaron la atención los videojuegos, por lo que no me extraña que los descalifique argumentando que un padre mejor debería hacer que sus hijos leyeran un libro. Quizá sólo le falta la experiencia. No niego que hay libros extraordinarios, pero también hay libros que no valen la pena. De igual manera, también hay videojuegos extraordinarios que, por lo menos para mí, ameritan una comparación con grandes obras, literarias o de cualquier otro tipo. Ocarina of Time es de esos, considerado por diversas publicaciones como el mejor de todos los tiempos.

El remake ahora ofrece gráficos y sonidos mejorados, así como 3D sin necesidad de lentes y controles sensibles al movimiento (por ejemplo: moviendo la consola se apunta con una resortera) Los valores de producción son sobresalientes: buenos diálogos, personajes memorables y música épica. El juego es, como su nombre lo indica, una leyenda: otra más del genio creador de Mario Bros., Shigeru Miyamoto.

Este año se conmemoran 25 años desde que salió el primer juego de Zelda y mi recomendación es jugar tanto Ocarina of Time 3D como Skyward Sword, que saldrá para Wii en el otoño. Cuando se trata de esta serie vale la pena tener la mente abierta para reflexionar si quizá los videojuegos son justamente un medio para lograr lo que Obama planteó a los padres de familia en su discurso: enseñar a diferenciar el bien del mal, tratar bien a los demás y jugar un rol activo y comprometido. ¿Qué mejor ejemplo de lo anterior que salvar a un pueblo y su princesa en una emocionante experiencia interactiva?