Fargo en televisión | Letras Libres
artículo no publicado

Fargo en televisión

Fargo la serie no es una remake de la película. Desde el primer episodio la historia hace ruido, golpea y activa la adrenalina con ritmo, diálogos punzantes y mucho humor negro.

Un grupo de mafiosos entra a un edificio mientras dos policías afuera hacen guardia en un auto y platican de trivialidades. No esperan que nada fuera de lo normal ocurra. Entonces entra en escena Lorne Malvo. Camina al lado del auto, cruza la calle y saca con parsimonia una ametralladora de su abrigo sin ser visto, claro, por los dos guardianes de la ley. Malvo entra al edificio pero la cámara se queda afuera y se va desplazando por las ventanas polarizadas (primero recorre la planta baja, luego sube al segundo y tercer piso), siguiendo al sicario en un tiroteo que parece no tener fin, hasta que una de las víctimas sale expulsada por una ventana. La escena no dura más de tres minutos y es uno de los varios planos secuencias de la serie Fargo, que transmite la cadena televisiva FX desde este año y que ya terminó su primer temporada de diez capítulos con muchas expectativas para el año que viene.

Fargo no es una remake de la película. Tiene vuelo propio. Con guión de Noah Hawley, dirección de Adam Bernstein, Randall Einhorn, Colin Bucksey, Scott Winant y MattShakman (dirigieron dos capítulos cada uno); y producción ejecutiva de Joel y Ethan Coen (ahí es donde los primeros creadores metieron la cuchara), este thriller en nuevo formato recuerda en todo momento al film… Pero no: se reivindica como una propuesta con identidad propia.

El formato y duración de la primera temporada está planteada, al igual que True Detective, como una “temporada cerrada”: cada año contará con un reparto, una trama y un desarrollo diferente. El guión de Hawley es el de un escritor-cineasta quien no tuvo reparo en recrear la estética del film comenzando por los títulos (tanto la película como la serie advierten al espectador que “Está basada en hechos reales”, cosa que no es cierto), la música (Jeff Russo hizo la banda sonora de la serie en consonancia con la composición de Carter Burwell, músico de la película) y el paisaje.

Un póster en un sótano de una casa de Bemidji (un pueblito helado entre Fargo y Duluth) interroga: “What if you’re right and they’re wrong?” Tiene pececitos amarillos que nadan juntos hacia la izquierda mientras uno rojo, en el centro, se mueve en dirección contraria.  Es la pregunta que se hace Lester Nyaard, un hombre insignificante, y que detona la locura en este rincón del planeta tan frío, blanco y monótono que asfixia. Un suceso en la vida pasiva de Lester hace que se convierta, de golpe y porrazo, en ese pez que nada contra la corriente.

Como el desierto en Breaking Bad y los pantanos en True Detective, Fargo cuenta a través del paisaje (monocromático y bucólico) y hace hablar a personajes en su mayoría sin demasiadas luces, olvidados en un lugar remoto de Estados Unidos. Sin embargo no hay roles definitivos “¿Por qué el ojo humano ve más tonalidades de verde que el resto de los animales?”, le pregunta el sicario Malvo a Gus Grimly, un policía sin malicia y vulnerable que quiere colgar la placa y convertirse en cartero. Es una pregunta clave en la serie que quedará flotando en el aire hasta los últimos minutos del cierre de la temporada, cuando los hechos muestren la respuesta en cambio de roles entre el cazado y el cazador en ese paraje tan blanco donde el menos pensando pone el ojo y la bala.

En el reparto actoral destaca Billy Bob Thorton (el asesino a sueldo Malvo, que mismo que desencadena el tiroteo en el edificio de mafiosos) y Martin Freeman, el hombrecito pusilánime que llega a hacer cosas que nunca se hubiese imaginado… También participa Bob Odenkirk (el abogado Saul Goodman de Breaking Bad) como un recién nombrado jefe de policía, bastante incompetente y sentimental. Falta Frances McDormand, la sheriff embarazada de la película, pero en su lugar la figura policial femenina está a cargo de Allison Toman, una gordita avispada dispuesta a resolver asesinatos, intrigas e investigaciones cruzadas.

Es normal estar lleno de dudas si sale una serie de Fargo. Porque aunque desde el primer episodio la historia hace ruido, golpea y activa la adrenalina con ritmo, diálogos punzantes y mucho humor negro, siempre juega con elementos de la película. Es por eso que el planteo de la temporada cerrada provoca dudas: ¿Podrá el autor recrear una nueva historia –un nuevo universo- y que todavía se llame “Fargo”? La referencia al film es ineludible.

La segunda temporada ya no es un enigma. Hawley dio el sí y FX confirmó recientemente diez nuevos episodios para no antes de 2015, sin fecha de estreno por el momento. Los actores no se repetirán y la historia será independiente de la primera temporada.