El Príncipe de Asturias para Shigeru Miyamoto | Letras Libres
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El Príncipe de Asturias para Shigeru Miyamoto

Más que un galardón para un individuo, el reconocimiento otorgado a Miyamoto -creador de Mario Bros. y The Legend of Zelda- es un premio para la industria de los videojuegos. 

 

El 23 de mayo pasado se anunció que el diseñador de videojuegos Shigeru Miyamoto sería el acreedor del Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2012. El creador de The Legend of Zelda y Super Mario. Bros. estaba postulado por tercera ocasión al reconocimiento y después de dos días de deliberación, superó a finalistas como el filósofo Edgar Morin y la agencia fotográfica Magnum.

 Entre 21 candidaturas propuestas por jurados, ganadores anteriores, embajadas, instituciones e invitados especiales, Miyamoto recibió el premio por los méritos de sus creaciones, con las que de acuerdo al jurado, “ha convertido al videojuego en una revolución social y lo ha popularizado entre sectores de la población que anteriormente no tenían acceso a esta forma de entretenimiento, uniendo a personas sin distinción de sexo, edad, condición social o cultural”.

 El premio otorgado a Miyamoto es de los más importantes que haya recibido cualquier persona o institución en el ámbito de los videojuegos, no sólo por los cincuenta mil euros o la estatuilla creada por Joan Miró que recibirá en la ceremonia durante el otoño, sino también porque en ediciones anteriores fue dado a Václav Havel, Umberto Eco, Ryszard Kapuscinski, Zygmunt Bauman, Google, National Geographic Society y la Universidad Nacional Autónoma de México, por mencionar algunos.

 La simple comparación del “padre de Mario” con los ganadores previos eleva el estatus de los videojuegos en general. Es un indicador de que pueden considerarse como un medio de comunicación y una aportación relevante a nivel cultural. Quizá muchos lo tenían claro, como Iván Fernández Lobo, presidente de la Academia Española de Artes y Ciencias Interactivas, quien postuló a Miyamoto, pero otros quizá no tanto.

 Una de las virtudes que resaltó el jurado en la obra del graduado en arte y diseño industrial que labora para la empresa Nintendo desde 1977, fue que ha excluido la violencia de sus juegos, revolucionando con entregas de agilidad mental como Brain Age, de habilidades musicales como Wii Music y de entrenamiento físico como Wii Fit. Cabe mencionar que Wii Music ha sido un fracaso en ventas, pero aún así es usado en escuelas para aprender nociones de instrumentos y ritmo.

 Los juegos de Mario Bros. han vendido más de 275 millones de unidades desde 1983, aunque Mario, el personaje, ya había aparecido antes como el plomero regordete que rescataba a la princesa en el clásico de arcadia o “maquinitas” de 1981, Donkey Kong. En 1996, Mario pasó a modelos y entornos tridimensionales con la llegada del Nintendo 64 y recientemente a 3D estereoscópico sin necesidad de lentes, en el título Super Mario 3D Land para la consola portátil Nintendo 3DS.

 Son francamente admirables los logros de Shigeru Miyamoto, quien ha estado involucrado en el desarrollo de más de 100 videojuegos, incluyendo las series The Legend of Zelda, Pikmin, F-Zero, Mario Kart, Starfox y Nintendogs. A la par de proyectar inquietudes personales en cada nueva entrega en la que participa, como su perro en Nintendogs o su afición por tocar instrumentos de cuerdas en Wii Music, Miyamoto San también es responsable de gran parte de los avances en cuanto a hardware de Nintendo.

 El ganador de Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2012 es el hombre de las ideas, quien piensa en la forma en que se habrá de aprovechar la tecnología, en mejores dispositivos para las experiencias de juego que se le ocurren. Tuvo que ver con el control sensible al movimiento de Wii, la pantalla táctil de Nintendo DS, la palanca análoga en el control de Nintendo 64, la interfaz de los menús y ahora está haciendo lo suyo para la próxima consola de Nintendo, Wii U, que empleará un control con palancas, botones, cámaras y una pantalla táctil de diez pulgadas incorporada, similar a una “tablet”.

 Al enterarse de reconocimiento, Miyamoto dijo sentirse muy honrado y que continuará con sus esfuerzos para que los videojuegos sigan ofreciendo diversión y gozo a gente de todas las generaciones alrededor del mundo. Justamente en eso radica el éxito de sus títulos. Miyamoto crea sin pensar en una región específica del mundo o en un público “meta” de cierta edad, de forma más parecida al proceso de un artista que al de un mercadólogo.