El experimento Criterion | Letras Libres
artículo no publicado

El experimento Criterion

La colección de Criterion es sinónimo de cinefilia. No hay nadie que presuma de amor al séptimo arte que no tenga una película de Criterion en su colección. Desde el cuidado al diseño de sus cajas, que llenan de orgullo al colocarlas en un librero, hasta la dedicación que le ponen a cada material extra, la compañía se empeña en saciar el hambre del más exigente cinéfilo. Su canon incluye los nombres más importantes de la cinematografía mundial: Kurosawa, Bergman, Hitchcock, Renoir, Fellini, Godard, Buñuel, Truffaut, Ozu, Altman, de Sica. La lista es interminable. Cubren la mayoría de los movimientos, géneros y tendencias. El criterio de selección es impecable, con sus contadas excepciones (alguien por favor explique qué hace Michael Bay aquí).

Cada película tiene un número dentro de la colección, como si se tratara de una enciclopedia fílmica. Ver toda esta "enciclopedia" parecería ser una tarea quijotesca. Sin embargo, es una tarea que Matthew Dessem ha decidido emprender.

The Criterion Contraption es el blog de Dessem, quien desde el 2004 ha empezado a ver la colección desde su afamado número 1, La Gran Ilusión de Jean Renoir, y la ha ido reseñando en el blog. A un paso lento pero seguro, ha dedicado textos a los primeros 96 números de la colección. Cuando empezó en el 2004, la colección rondaba los 250 títulos con una caja de John Cassavetes. Seis años después, Dessem no ha avanzado ni cien números y la colección ya duplicó sus títulos. Estas cifras hacen que su tarea parezca quijotesca. Cada película en la serie es un peldaño que sube de manera lenta pero segura. Si sigue a este paso, su vida no le dará tiempo para terminar la empresa.

Con el tiempo como su peor enemigo, seguir el progreso de Dessem es un gusto extraño. Sus textos carecen de los términos académicos de un erudito en la materia, y se leen cotidianos, cercanos a la experiencia del espectador común. Relajados y amigables, trata con el mismo respeto un clásico indudable, como Ivan el Terrible de Eisenstein, que una pieza moderna, como Rushmore de Wes Anderson. Sus textos reflejan el tiempo dedicado a cada cinta. No son desechables reseñas de tres párrafos, sino extensas cuartillas bien fundamentadas. No sólo dedica palabras a la película, sino que indaga en cada rincón del material extra con la misma determinación y afecto.

Leyendo de manera consecutiva sus textos, uno no puede dejar de imaginar de manera morbosa cómo va a abordar Berlin Alexanderplatz de Fassbinder, con sus 15 horas de duración y más de tres horas de material extra. O las nueve horas y media de The Human Condition de Masaki Kobayashi. O los 312 minutos de la versión de televisión de Fanny y Alexander de Bergman. Uno podría dedicar un blog entero a un solo título sin problemas. Y muchos son merecedores de su propio blog. Títulos como Brazil de Terry Gilliam dan material incluso para hacer otra película.

Y el tiempo no es el único de los obstáculos de Dessem. El precio de los DVDs y ahora Blue-rays es de lo más alto en cualquier catálogo. No sólo eso, sino que por cuestión de distribución, con el tiempo Criterion pierde los derechos de muchas de sus propiedades. De no alcanzarlas en su primer tiraje, Dessem tiene que desembolsar una importante suma de dinero en eBay por títulos como This Is Spinal Täp o The Killer de John Woo. Títulos de la colección salen del mercado con frecuencia y seguirles el rastro tiene un alto precio. Dessem, como el resto de nosotros, tiene un trabajo de verdad, que le permite el dinero para continuar su misión, pero lo limita en tiempo.

Otra dificultad podría ser tener que sentarse a ver Armaggeddon de Michael Bay. Pero Dessem disfruta la perfecta disección que hace de la película y nos entrega uno de los textos más completos que se le han dedicado al director.

Julie Powell decidió cocinar todo en el recetario de Julia Childs y escribir sobre su experiencia en un blog. Al poco tiempo de haber comenzado su experimento, Hollywood decidió adaptar la experiencia de Powell en una cinta. Encontramos una historia parecida en The Criterion Contraption. Imaginen una adaptación similar del blog de Matthew Dessem. Sangrientas subastas en eBay, una relación desatendida por falta de tiempo, una colección que crece mucho más rápido de lo que puede consumirla. Los elementos perfectos para una historia épica de cinefilia, bien merecedora de su propia película.

Aquí el blog.

-Rodrigo Rothschild