El cine mexicano según sus protagonistas, 4 | Letras Libres
artículo no publicado

El cine mexicano según sus protagonistas, 4

“Pobre México: tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”, dijo Porfirio Díaz. Esta famosa frase también parece encajar dentro del cine mexicano. Se cree que tenemos un público cautivado por el cine hollywoodense que rara vez visita las salas para ver cine nacional. ¿Qué tan real es la falta de interés del espectador mexicano para con el cine de nuestro país?, ¿qué tanto ayuda o afecta el estar cerca de Hollywood?

-La redacción

Alexis Fridman: Yo diría que el mayor problema es la falta de interés del espectador mexicano. Estar cerca de Estados Unidos tiene sus partes positivas y negativas. Tenemos un mercado que se fija mucho en las películas de ese país, apoyando muy poco al cine mexicano.

Ernesto Contreras: Este fenómeno no es exclusivo de México. Sucede también en países como Inglaterra o España, en donde a ojos cerrados el público prefiere todo lo que provenga de Estados Unidos.

En cuanto al público, diría que falta una mayor apertura, pero considero que el público no es el culpable sino la forma en que funciona la distribución y la exhibición en nuestro país, y los efectos de la piratería. Mientras las condiciones sigan siendo poco favorables para nuestras películas, no habrá forma de que la gente vaya a verlas.

Rodrigo Plá y Laura Santullo: El interés o no del público mexicano sobre la producción nacional no puede desvincularse de un aspecto: la gente va al cine si ha oído de la película en cuestión, y esto ocurrirá por la mucha publicidad que se haga o por el boca a boca, situación para la que necesita de un mayor tiempo de exhibición en cartelera.

Alexis Fridman: el cine mexicano se trata como género y no como nacionalidad. Es decir, la gente va al cine y escoge entre ver una de comedia, una de terror y una mexicana.

El problema aquí es que si sale una película mexicana malísima deteriora la confianza del espectador. ¿Por qué? Porque la gente las ve como un género. Si una persona va a ver una muy mala película mexicana, a la siguiente va a ver otra cosa, desgraciadamente. Y, por supuesto, lo contrario también ocurre: Sale una película chingona y levanta la taquilla del cine mexicano en general.

Pablo Cruz: Pero también está el cine como Rudo y Cursi y también está el cine como Arráncame la vida, que son películas para que la gente vaya al cine: el ochenta por ciento de por qué estamos aquí ¿no? Y eso no te lo enseñan en la escuela, por desgracia.

Alexis Fridman: Yo te puedo apostar que Rudo y Cursi levantó la taquilla del cine mexicano. El problema, como ya dije, es que sale una película mala y aleja a la gente del cine.

Ernesto Contreras: El apoyo de “las vacas sagradas” es indiscutible. Gracias a algunos de ellos se ha generado una mayor apertura y reconocimiento para el cine hecho por mexicanos en el plano internacional. Por otro lado, no hay que olvidar que si le va bien a unos, nos irá bien a todos.

Alexis Fridman: Yo creo que sí nos falta taquilla para poder crear y poder tener una industria. Y, sí, ojalá algún día llegue el momento en el que, no sólo aquí, sino en el mundo, a una película de autor, compleja y difícil, le vaya igual de bien que a 2012. Pero estamos muy lejos.

Si seguimos haciendo cine que no recupera va a llegar un punto en el que el Estado va a decir “para qué te estoy dando dinero… no me conviene”.

Y, sonando un poquito cabrón, si alguien dice que la taquilla no le importa fue porque no le salió: yo creo que a todo el mundo le duele que a sus películas no les vaya bien en taquilla.