Diarios de la Berlinale (III) | Letras Libres
artículo no publicado

Diarios de la Berlinale (III)

Las últimas de Billy Bob Thornton y Alex de la Iglesia en la tercera crónica del Berlinale 2012.

*Un mundo secreto. México 2012. Dir. Gabriel Mariño. Elenco: Lucía Uribe, Roberto Mares, Olivia Lagunas, Claudia Ríos. Sección: Generation 14plus. Los jóvenes en México están pasando por graves problemas sin que nadie los tome en cuenta. Esta es la premisa con la que Mariño hace una cinta que aborde ese tema. “A los jóvenes mexicanos no les está poniendo atención el gobierno: no hay empleo, la devaluación del peso afecta en muchos sentidos y todo mundo está expuesto a mucha violencia en las calles”, dice en entrevista. Para ilustrar estas ideas, Mariño recrea la vida de María (Uribe), una chica de 18 años de edad que está perdida en la vida: no se comunica con su madre y se acuesta con cualquier hombre que se lo pide. Los jóvenes no tienen las herramientas para enfrentar diferentes problemáticas. Por eso, y como una forma de liberación-rencuentro, María hace un viaje por su país, metiéndose en sitios pintorescos dentro de Sinaloa y Baja California. “No todo es narco, sangre y horror”, dice Mariño.

 

*Jayne Mansfield’s Car. Rusia, estados Unidos. 2011. Dir. Billy Bob Thornton. Elenco: Billy Bob Thornton, Robert Duvall, John Hurt, Kevin Bacon y Robert Patrick. Sección: Competencia oficial. El aura mediática de esta cinta radicó, durante la Berlinale, en si Thornton se encontraría en el festival con su ex mujer Angelina Jolie, que también presentó un filme como directora. “Nos llevamos bien. Brad es un amigo más (…) Esta tarde nos encontramos”, dijo en una conferencia de prensa y con eso lo hollywoodense quedó atrás. La crítica recibió muy bien la cinta. Se trata de un drama que el mismo Thornton escribió junto con Tom Epperson, ubicado a finales de los años 1960, en pleno apogeo de la Guerra de Vietnam. Una familia bien afincada en el corazón del estado sureño de Alabama tiene que encontrarse con una familia inglesa por la muerte de una mujer que, primero, estuvo casada con el alabamense Jim Caldwell (Duvall), y luego con el británico Kingsley Bedford (Hurt). En los días del sepelio el refinado estilo inglés se encuentra con la grotesca forma de ser de los estadounidenses. Thornton resuelve el drama, dirigiendo y actuando, con un humor negro con el que logra unir los recuerdos de guerra (la Segunda Guerra Mundial) de los más veteranos de las familias. También destapa un libertinaje inglés que de repente engrana con una perversión estadounidense. El mensaje superficial es tratar de superar las relaciones de familia banales. “La mala relación que tuve con mi papá me llevó en gran parte a sentir con mayor crudeza el hilo de esta película”, reveló Thornton.

 

*La chispa de la vida. España, Francia. 2011. Dir. Álex de la Iglesia. Elenco: Salma Hayek, José Mota, Fernando Tejero, Blanca Portillo y Juan Luis Galiardo. Sección: Berlinale Special. La película no trata sobre Coca Cola, aunque es el gancho del que se cuelga. El publicista español Roberto (José Mota) busca trabajo desde hace más de dos años. Es España en la actualidad. El desempleo destapa una crisis personal en Roberto, quien ya no quiere regresar a casa y ver su esposa (Hayek) con las manos vacías. Él es quien inventó el famoso eslogan de la bebida refrescante y no tiene por qué estar desempleado. Pero un accidente pone en riesgo su vida y ahí es cuando la cinta arranca. De la Iglesia logra hacer de una tragedia una comedia, y para esto usa además un anfiteatro romano recién descubierto –en la película—en el centro de Madrid. Hay que reírse para soportar la situación real. “Para qué voy a contar un drama si puedo contar una comedia y hacer la vida de los demás mejor, ¿no? Quiero que la gente soporte la historia y tenga esa capacidad de risa. Si fuéramos conscientes y responsables del dolor, en este momento no podríamos estar haciendo una entrevista”, declaró. La elección de Salma como la esposa del publicista es atinada, pues ella juega el papel de una mexicana en España que le pone, o trata de poner, un orden a esa tragicomedia. “Ella hace que se mantenga la dignidad en Roberto y en la cinta”, dice. Tal y como en las telenovelas.