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El cuarto contacto, de Olatunde Osunsanmi

Esta cinta significa un nuevo paso en el género de los falsos documentales. Lo que inició La bruja de Blair y después actualizó Actividad paranormal, alcanza una nueva dimensión con esta historia sobre abducciones extraterrestres. Al inicio de la película, aparece en pantalla la actriz Milla Jovovich para anunciar que se trata de una historia real y que contiene material “extremadamente perturbador”. Supuestamente, el filme mezcla recreaciones de hechos ocurridos a principios del 2000 en Nome, un pequeño poblado de Alaska, con grabaciones verídicas de terapias hipnóticas por parte de la sicóloga Abigail Tyler. Se trata de una estrategia para volver aún más delgada la línea que separa la realidad de la ficción. Un hecho polémico, pues los parientes de las personas desaparecidas en ese pueblo --cuyos casos continúan siendo un misterio para el FBI--, consideraron el filme como una burla a su situación. Pero eso es otra historia. El cuarto contacto es una película aterradora porque los protagonistas no están a salvo ni en su propia casa, y las presencias que los acechan consumen su cordura lenta e inexorablemente. Y, sobre todo, porque evidencia que detrás del mito Ovni se encuentra un temor ancestral: el miedo a la alteridad radical.

Zona de miedo, de Kathryn Bigelow

El filme que compite contra Avatar en la próxima entrega de los Oscares, y que enfrenta a dos ex esposos (Cameron y Bigelow, ahora buenos amigos), se centra en un equipo especial del ejército estadounidense cuya misión es desactivar bombas en Irak. Bigelow es una directora que ha probado su talento para los filmes de acción (Point Break, Días extraños), y en su nueva entrega centra la tensión atinadamente en los momentos críticos previos a la desactivación de las bombas, más que en las balas o las explosiones. Los actores principales (Jeremy Renner y Anthony Mackie) son prácticamente desconocidos, pero logran actuaciones poderosas y sacan adelante el filme, mientras que los famosos (Guy Pearce, Ralph Fiennes, David Morse, Evangeline Lilly) tienen prácticamente cameos, un detalle tan curioso como interesante. Sin embargo, Zona de miedo tiene el típico subtexto bélico estadounidense: nosotros somos los héroes y salvadores del mundo, lo cual le resta puntos y explica el porqué de sus numerosas nominaciones.

La carretera, de John Hillcoat

No era fácil adaptar la aclamada novela del escritor estadounidense Cormac McCarthy, una historia apocalíptica y sombría centrada prácticamente en dos personajes. Pero el director australiano John Hillcoat lo ha hecho valientemente, escogiendo sus pasajes más estremecedores, y extendiendo los flashbacks del protagonista cuando recuerda a su esposa (Charlize Theron). Viggo Mortensen y Kodi Smith-McPhee hacen una emotiva mancuerna como el padre y el hijo que recorren un mundo devastado, donde los caníbales y un frío polar son los principales enemigos. Uno de los grandes aciertos de la película es la elección de los paisajes -siempre esenciales en la obra de McCarthy-, que en su mayoría son naturales, y que son ayudados con discretos efectos especiales para transmitir el sentimiento de desolación que recorre cada página de la novela. Al final, la cinta entrega con fidelidad la sentencia del libro: en tiempos desesperados no hay espacio para la esperanza, sólo para aferrarnos a nuestra humanidad.

-Bernardo Esquinca