Adaptando a Hunter S. Thompson | Letras Libres
artículo no publicado

Adaptando a Hunter S. Thompson

 Reseña de The Rum Diary, última cinta en adaptar una novela de Thompson.

 

A mediados de la década de los noventa Johnny Depp vivió una temporada en casa del estrafalario escritor Hunter S. Thompson, en preparación para el papel protagónico en un clásico de la psicodelia cinematográfica: la adaptación de Fear and Loathing in Las Vegas (1998), a cargo de Terry Gilliam. En el sótano de la casa de Thompson en Colorado, Depp encontró el manuscrito de una novela olvidada por el autor: The Rum Diary, escrita en 1959, cuando Thompson tenía apenas veintidós años de edad. Depp la leyó, y Thompson sugirió que la llevaran también al cine después de publicarla. Johnny Depp tardó más de una década en cumplir su promesa.

El paso de Hunter S. Thompson por el cine, si bien breve, es memorable, y comienza en 1980 con Where the Buffalo Roam, basada en dos historias en las que el protagonista lleva también el nombre de Hunter S. Thompson, en el borde entre la ficción y la crónica. Bill Murray como Thompson es extraordinario, y la película le hace justicia al espíritu del genio que la creó. Entra al celuloide con el pie derecho.

No diré más sobre Fear and Loathing in Las Vegas excepto que es una obra maestra y una figura de culto excepcional, en la que el propio Hunter aparece fugazmente sentado al lado de una mesa en un centro nocturno a mitad del caos que existe en la mente de Raoul Duke, el personaje principal inspirado en él. Le sigue un cortometraje y un par de episodios para una serie de televisión basados en sus escritos antes de llegar al fatídico 2005. Al son de un escopetazo, el veinte de febrero se quitó la vida en su residencia en Colorado a los 67 años de edad, un hecho que anunció a familia y amigos tiempo atrás, pero que nadie tomó en serio. Gonzo: The Life and Work of Dr. Hunter S. Thompson (2008) cuenta esta y otras peripecias de la vida del autor. El narrador del documental fue Johnny Depp.

The Rum Diary  (2011) cuenta la historia de Paul Kemp, un novelista en ciernes que llega a San Juan, Puerto Rico en 1960 persiguiendo un puesto de reportero en un periódico de poca monta que parece tener sus días contados. La isla está en plena ebullición; el gran capital hace lo posible por sacarle hasta el último centavo a sus playas paradisíacas mientras Kemp lucha por mantenerse incorruptible ante ofertas lucrativas que llevan implícita la venta de su alma. Aaron Eckhart, grande como siempre, juega el papel de ese diablo tentador que busca explotar ese pedazo de tierra, con una novia despampanante que también acecha al protagonista, ávido de lujuria, deseo y éxito profesional. El periódico presenta sus propios retos: la lucha de Kemp contra el editor, que prefiere notas diluidas que levanten la imagen de la isla en contra de la verdad, la camaradería de un colega y la locura de una figura fantasmagórica llamada Moberg, interpretada por Giovanni Ribisi, quien hace un trabajo honroso aunque exagerado (Heath Ledger hubiera quedado perfecto en el papel). Por supuesto, Johnny Depp es Paul Kemp.

Kemp es la semilla del personaje en que se convertiría Thompson. La temática marca el inicio de la lucha en contra del sistema que motivó los artículos y las novelas que publicaría después; eso sí: con cierta ingenuidad propia de la juventud. El futuro Thompson es una combinación entre Paul Kemp y Moberg, la ética y la dedicación en conjunto con la excentricidad y los excesos. Mientras que Kemp viste de traje y corbata, Moberg anda en harapos, ahogado de borracho y casi nunca ve la luz del día. Uno de sus pasatiempos es ofrecer ron puro para intoxicar el cuerpo con un solo sorbo, y es quien les ofrece a Kemp y su camarada —una primera versión del Dr. Gonzo de Fear and Loathing— un par de gotas de lo que parece ser LSD, en una época previa al destape de la sustancia a nivel popular. Es el principio de una larga odisea psicodélica que tendrá su punto culminante en ese viaje por Las Vegas.

The Rum Diary es una cinta amena que juega con ideas profundas, personajes memorables e imágenes lúdicas que seducen de inmediato. El mundo de la cinta es digno de ser explorado a pesar de las piedras atoradas en sus zapatos, entre las que destaca la elección del director, quien además adaptó la novela. Bruce Robinson lleva cuatro películas en veinticuatro años (su tercera se estrenó hace casi veinte) y, por lo tanto, no es precisamente el cineasta experto que pide una novela de un escritor de la talla de Thompson. La actuación de Johnny Depp es dispareja, en parte por la excesiva libertad creativa que puede otorgarle a un actor un crédito de productor, y en parte víctima de un director con poca experiencia. En ocasiones se asoma Raoul Duke, en otros instantes es quizá la mirada del Sombrerero Loco de la Alicia de Tim Burton la que se escabulle, mientras que en gran parte de la película interpreta a un personaje más o menos tradicional al estilo de su trabajo en Blow o en Donnie Brasco, por citar solo dos ejemplos. En cada una de estas cintas su actuación es sólida y constante, mientras que en The Rum Diary sube y baja, va, viene y regresa sin justificación dramática, como un instrumento en manos inexpertas. Ribisi se va al extremo, y Richard Jenkins, el editor del periódico, es una caricatura dentro de una trama realista. Solo Aaron Eckhart y Amber Heard, su novia, se salvan como personajes bien delineados, desarrollados con destreza. The Rum Diary, una película basada en sus personajes, falla en los detalles, pues la trama no tiene desperdicio.

Paul Kemp cita a Oscar Wilde para explicar su frustración y las tribulaciones de su espíritu ante la tentación que provocan los hombres del dinero, en una frase que evoca el corazón de la película: "Conocen el precio de todo, pero el valor de nada". The Rum Diary está dedicada a la memoria del maestro.