Carta abierta a Jesús Ferrero | Letras Libres
artículo no publicado

Carta abierta a Jesús Ferrero

Señor Director:
     El año pasado (abril del 2004) publiqué en México la novela Ángeles del abismo, sobre la cual han aparecido abundantes reseñas y entrevistas en internet. Para mi sorpresa, el español Jesús Ferrero acaba de publicar una novela con el mismo título en la editorial Siruela. Escribí a sus editores para reclamar esta violación a mis derechos de autor y la señora Ofelia Grande me respondió que tanto ella como Ferrero desconocían la existencia de mi novela. En descargo de Ferrero aclaró que a principios del 2004, él ya había publicado un poema con ese título. Se trata, sin duda, de una coincidencia, pero lo que está en juego no es la autoría intelectual de la expresión "ángeles del abismo", un epíteto que se le ha dado a los demonios desde la Edad Media, sino el derecho de explotarlo comercialmente. Como mi novela acaba de aparecer en Italia con el título Angeli del abisso (Edizioni E/O), considero necesario aclarar a los lectores italianos y españoles que yo fui el primero en registrar y publicar un libro con ese título y por lo tanto, defenderé ante cualquier tribunal mi derecho de usarlo internacionalmente.
     Más allá de sus consecuencias legales, este caso es un buen ejemplo de los extremos a los que ha llegado el aislamiento cultural entre los países de habla hispana. En ambos lados del Atlántico, algunos escritores, críticos y editores con interés por ver mas allá de nuestras narices hemos luchado desde hace tiempo contra esta tendencia autista de nuestras culturas nacionales. Pero por desgracia, la gente que más interesada debería estar en favorecer el intercambio cultural en el mundo iberoamericano tiende a enterrar la cabeza en el suelo para no ver nada de lo que sucede fuera de su país. Tengo la fortuna de ser un escritor muy leído y comentado en el país de lengua española con mayor número de habitantes. Supongo que Ferrero no hubiera publicado un libro con ese título si hubiera conocido la existencia del mío. Pero ni él ni su agente, Carmen Balcells, tuvieron la curiosidad de asomarse al internet para conocer los títulos de las novelas publicadas recientemente en el patio del vecino. Los felicito por su orgullo provinciano y los invito a que se sigan viendo el ombligo. -