Cambios de opinión | Letras Libres
artículo no publicado

Cambios de opinión

"When the facts change, I change my mind. What do you do, sir?", dijo Keynes a quien le acusó de haber cambiado de postura en política monetaria tras la Gran Depresión. Para el presidente Rodríguez Zapatero, los hechos han cambiado y ha llegado el momento de cambiar de opinión. Y de una manera brutal: para quien defendiera la posibilidad de salir de la crisis manteniendo las generosas políticas sociales, tener que ordenar la rebaja de un 5% en los sueldos de los funcionarios, la congelación de casi todas las pensiones y la eliminación del cheque de 2.500 euros para todo recién nacido se parece más a cambiar de cerebro que a cambiar de parecer. Pero la situación lo exigía y por una vez el presidente ha sido osado y se ha atrevido a hacer algo malo para él, malo para su partido, malo ahora mismo para muchos ciudadanos, pero bueno para el país en su conjunto a medio plazo. Sin duda, llega tarde, asombrosamente tarde, y es justo que la oposición se lo reproche, como lo es que la oposición busque para sí los votos de los ciudadanos enfadados; pero si como le dijo ayer Rajoy en el Congreso, Zapatero ya no puede seguir presentándose como el defensor de los derechos sociales, entonces el PP no puede seguir presentándose como el defensor de la honestidad cuando muy probablemente las medidas que habría implantado, de estar en el gobierno, habrían sido muy parecidas.

Las políticas para ahorrar 15.000 millones de euros en lo que queda del año y el siguiente son el cambio de rumbo más fuerte que ha experimentado la democracia española en treinta años. Y nadie habría creído que esa medida la tomara el presidente más conservador (económicamente) que ha tenido España, el más adverso a cualquier cambio. Pero él ha sido y ahora tiene ante sí la otra mitad del trabajo: una reforma laboral que permita disminuir el terrible desempleo del 20% de la población activa. No sé si ahí también se atreverá. Pero tengo una hipótesis de carácter psicológico, y por lo tanto puramente fantasiosa: Zapatero se ha dado cuenta de que no volverá a repetir mandato, de que por muy mal que siga haciendo las cosas el PP, de éste saldrá el próximo gobierno español, y por lo tanto el presidente se atreverá a actuar con razón de Estado, ignorando las encuestas, con la mente en el medio plazo y no en las elecciones, y decidido a pasar a la historia no como ese hombre sonriente y blandito que ha sido hasta hoy, sino como un verdadero líder que sacó a su país del hoyo con toda clase de sacrificios. Ya, no es probable. Pero siempre puede uno confiar en otro cambio de opinión.

– Ramón González Férriz