Ausencia y huella | Letras Libres
artículo no publicado

Ausencia y huella



 

Se fue José Watanabe,

el guardián del hielo.

Ya no volveremos a verlo

en ninguna parte.


Lo conocí en Miami,

junto a su dulce amiga.

Qué breves esas tardes

con tan grata compañía.


Al despedirnos, una sonrisa

y su libro de poemas

cuyo nombre, Lo que queda,

ahora sabe a cumplida profecía.

Lo tomo del estante, lo abro:

no es urna ni relicario

sino verde banderita

sobre el silencio y el llanto,

 

plantita firme en la agreste

colina de su ausencia

donde me quedo mirando

la misma ardilla traviesa


que pasa y repasa la hierba

de izquierda a derecha, de norte a sur,

como se escribe un poema

o se dibuja una cruz. ~

 

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