Alim Qasimov, una voz de otro mundo | Letras Libres
artículo no publicado

Alim Qasimov, una voz de otro mundo

Un virtuoso del mugham, género muscial milenario de Azerbaiyán, llega a México en unos días.

Hacia finales de la década de 1960, mientras ayudaba a sus padres en las labores de una comunidad soviética en Azerbaiyán, Alim Qasimov (n. 1957) descubrió que su vocación era la de cantar. Para su fortuna, y a pesar de la pobreza de sus padres, ellos hicieron grandes esfuerzos para que su hijo pudiera dedicarse a ello. Llegaron a fabricarle un pandero casero a partir de piel de cabra y lo motivaban a participar cantando en diversos eventos religiosos locales.Así, poco a poco se fue acercando al canto del mugham, género que ha acompañado por siglos a la cultura azerbaiyana

Durante el régimen soviético de la ex URSS, cuando ninguna práctica religiosa era vista con buenos ojos, Qasimov debió navegar a contracorriente; de hecho tuvo que esforzarse por recobrar viejos elementos melódicos del género que le habían sido despojados por el autoritarismo del régimen soviético, que buscaba estandarizar el mugham al sonido cromático occidental. Eventualmente logró consolidarse como una de las figuras públicas más importantes de su país, hoy día tiene el título de “Tesoro Nacional Viviente”, que se otorga a las personas de incalculable valor artístico y cultural, para permitir que puedan transmitir sus conocimientos a las siguientes generaciones; también es considerado por diversos expertos como uno de los mejores cantantes vivos de la Tierra. En  1999 la UNESCO le dio el Premio Internacional de la Música, que también han obtenido, Dimitri Shostakovich, Leonard Bernstein, Krzysztof Penderecki, Ravi Shankar, Herbert von Karajan y Daniel Baremboim, entre otros.

“Todo cambia, y el mugham no ha sido la excepción en los últimos años; durante la época soviética quizá el género cambió poco, pero después de la independencia de Azerbaiyán (18 de octubre de 1991) se hizo más popular, los jóvenes se comenzaron a interesarse en él y ayudaron a renovarlo. Ahora el gobierno lo apoya y ha creado así las condiciones para su prosperidad”, explica el músico en una peculiar entrevista desde su tierra natal a través de dos teléfonos celulares y uno fijo, misma que pasa por dos traductores y cuatro idiomas: del azerí al ruso, del ruso al inglés y, finalmente, del inglés al español.

Apenas iniciada la década de los 70, cuando Qasimov tenía 14 años, estuvo a punto de desistir a su actual profesión, puesto que al interpretar de una manera imperfecta el mugham, la audiencia presente estalló en una sonora carcajada. Él abandonó el escenario en medio de lágrimas. Qasimov requirió de un fuerte carácter para recobrarse de aquella burla del público y decidir continuar con la música. A los 19 años comenzó a dedicarse profesionalmente a ella.

Interpretar el mugham requiere de gran proeza vocal; como ha descrito Jeffrey Werbock, fundador y director de The Mugham Society of América, el género derivó de la convergencia de una serie de tradiciones de tres culturas –la local, una antigua esotérica egipcia y la chamánica de Asia Central– que coincidieron en el territorio de la ex república soviética. Entre ellas estaba la tradición folclórica milenaria del Ashikh, un canto agudo, de alto volumen, que recurre a la técnica del canto gutural difónico; al fusionarse con el canto islámico de llamado al rezo, surgió el mugham. Además de la capacidad técnica de la voz, esta música se interpreta en un sistema modal que integra múltiples microtonos, además de los doce tonos que son utilizados en la mayoría de la música occidental (las notas de la escala cromática, las notas blancas y negras que van de Do a Sí en un piano).

http://youtu.be/S9u8ukJ6Heg

Críticos, expertos y etnomusicólogos han llegado a definir al mugham como la música clásica de Azerbaiyán, alabando la complejidad de sus modos y la destreza de la voz que se requiere para interpretarlo. Pero para Qasimov el mugham es tan solo una música folclórica que, como el llanto de un bebé, asegura, llega directo al corazón y no requiere de ningún conocimiento musical para ser disfrutada. “Su lenguaje es prístino, la gente entiende esta música a un nivel intuitivo: viene de Dios, de la naturaleza”.

Los etnomusicóloga Inna Naroditskaya analizó en una investigación de 2007 cómo los géneros azerbaiyanos del mugham y el carpet estaban históricamente marcados por fronteras de género: el primero visto como un campo exclusivo para hombres, y el segundo para las mujeres; sin embargo, Qasimov se ha presentado en el escenario junto a su hija, Farghana Qasimova (n. 1979), desde hace años y el público de Azerbaiyán no ha parecido tener problema alguno con ello. “La mayor parte de la audiencia del mugham es gente común y corriente, sencilla, que no tiene problemas con que una mujer lo cante, y solo disfrutan la música que hago con mi hija; siempre hay gente que busca cualquier cosa para criticar, y lo agradecemos, pues la crítica es buena; pero el hecho de que cantemos ambos le gusta en general a la gente y en particular a los jóvenes”.

De esta forma, sin importarle derribar las barreras que a veces edifican los guardianes más conservadores de las tradiciones musicales, es que Alim Qasimov ha logrado darle nueva vida al género milenario de Azerbaiyán: ya sea cantando junto a su hija, alternando con el guitarrista rockero Jeff Buckley, tocando en el Barbican de Londres junto al Kronos Quartet, o presentándose, una noche de octubre, al interior de un templo católico de esa tierra tan lejana a su hogar que es Guanajuato.

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Alim Qasimov se presenta este mes en diversos recintos de México: el 19 en el Templo de la Valenciana de Guanajuato, dentro del Festival Internacional Cervantino; el 20 en el Teatro de la Ciudad, en el D.F.; el 21 en el Teatro Peón Contreras de Mérida; y el 23, en el Teatro Degollado de Guadalajara. Qasimov asegura que existen similitudes culturales entre mexicanos y azerbaiyanos, en particular respecto a la “fogosidad emocional” de los habitantes de cada país y por ello confía en que su música agradará a quienes tengan la suerte de escucharlo en Guanajuato.

http://youtu.be/OrSRHTWpEOA