Los consejos de la CIA para sabotear tu lugar de trabajo | Letras Libres
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The Office

Los consejos de la CIA para sabotear tu lugar de trabajo

El espionaje estadounidense escribió un manual donde incluía recomendaciones para debilitar una organización a través de la estupidez deliberada. Es una guía intemporal.

La Simple Sabotage Field Guide, un documento desclasificado por la CIA que había producido su antecesor, la Office of Strategic Services, data de 1944. Se distribuía a agentes destinados en países como Noruega y Francia y contenía instrucciones para que los ciudadanos corrientes ayudaran a los aliados y debilitaran a su país reduciendo la producción en fábricas, oficinas o instalaciones logísticas.

Una forma de sabotaje consistía en destruir instalaciones. Pero otra, explica el manual, “no requiere herramientas destructivas de ningún tipo y produce daños físicos, si es que lo hace, a través de medios muy indirectos. Se basa en oportunidades universales para tomar malas decisiones, para adoptar una actitud no cooperativa y para inducir a los demás a hacer lo mismo. [...] Una actitud no cooperativa puede implicar simplemente la creación de una situación desagradable entre los compañeros de trabajo, entablar riñas, o mostrar hosquedad o estupidez”. Aunque en la negligencia, la arrogancia, la idiotez o la vagancia no son difíciles de encontrar, la “estupidez deliberada es contraria a la naturaleza humana”, dice el manual, y requiere un adiestramiento. El informe se puede consultar aquí. Open Culture y Business Insider le dedicaron posts. Aquí están algunas de las directrices para sabotear: incluso en este momento donde hablamos organización a distancia y celebramos reuniones telemáticas, a más de uno las instrucciones le harán pensar en su lugar habitual de trabajo.

Organizaciones y reuniones

  • Insista en hacerlo todo a través de “canales”. Nunca permita que se recurra a atajos para tomar decisiones expeditivas.

  • Dé “discursos”. Hable tan frecuentemente como sea posible y por extenso. Ilustre sus “observaciones” con largas anécdotas y relatos de experiencias personales.

  • Cuando sea posible, remita todos los asuntos a comités, para “estudio y consideración adicionales”. Intente que el comité sea lo más grande posible: nunca menos de cinco.

  • Introduzca asuntos irrelevantes con tanta frecuencia como sea posible.

  • Discuta sobre la formulación precisa de comunicaciones, actas, resoluciones.

  • Retome asuntos decididos en la última reunión e intente reabrir la cuestión sobre lo adecuado de esa decisión.

  • Recomiende “cautela”. Sea “razonable” e inste a sus compañeros a que sean “razonables” y eviten prisas que podrían provocar incomodidad o dificultades más adelante.

  • Preocúpese por la propiedad de cualquier decisión: plantee la pregunta de si esa acción tal como se contempla está en la jurisdicción del grupo o si podría entrar en conflicto con la política de un nivel más elevado.

 

Gerentes y supervisores

  • Pida órdenes escritas.

  • “Entienda mal” órdenes. Haga preguntas infinitas o entable larga correspondencia sobre esas órdenes. Ponga pequeñas objeciones siempre que sea posible.

  • Haga todo lo posible para retrasar la entrega de las órdenes. Aunque partes de una orden estén listas de antemano, no la entregue mientras no esté lista por completo.

  • No encargue nuevos materiales de trabajo mientras sus materiales actuales no estén virtualmente agotados, de modo que el menor retraso implicará un cierre.

  • Pida materiales de alta calidad que son difíciles de conseguir. Si no los tiene discuta del asunto. Advierta de que materiales peores causarán un trabajo peor.

  • Al asignar tareas, debe encargar primero los trabajos que no sean importantes. Vigile que las tareas importantes correspondan a trabajadores ineficientes.

  • Insista en un trabajo perfecto en productos relativamente poco importantes; mande que se rehagan los que tengan el menor defecto.

  • Para bajar la moral y con ello, la producción, sea agradable con los trabajadores ineficientes; deles ascensos que no merecen.

  • Convoque reuniones cuando haya más trabajo crítico que hacer.

  • Multiplique el papeleo. Use archivos duplicados.

  • Multiplique los procedimientos y autorizaciones implicados a la hora de dar instrucciones, cheques, etc. Haga que tres personas tengan que aprobarlo todo cuando bastaría con una.

  • Aplique todas las regulaciones al pie de la letra.

 

Empleados

  • Trabaje despacio.

  • Planee tantas interrupciones a su trabajo como sea posible.

  • Aunque entienda el idioma, finja no entender las instrucciones en una lengua extranjera.

  • Finja que las instrucciones son difíciles de entender, y pida que se las repitan una vez más. O finja que está ansioso por hacer su trabajo, e incomode al capataz con preguntas innecesarias.

  • Haga mal su trabajo y culpe a malas herramientas, máquinas o equipo. Quéjese de que esas cosas le impiden hacer bien su trabajo.

  • Nunca transmita su destreza o experiencia a un trabajador nuevo o con menos destreza.

 

Recomendaciones generales

  • Dé explicaciones largas e incomprensibles cuando le pregunten.

  • Actúe estúpidamente.

  • Sea tan irritable y pendenciero como sea posible sin meterse en problemas.