La caza al inmigrante en el Reino Unido | Letras Libres
artículo no publicado

La caza al inmigrante en el Reino Unido

El Reino Unido tras el Brexit y el peligro del nacionalismo y la xenofobia.

 Esta semana, la ministra de interior del Reino Unido, Amber Rudd, dijo en la conferencia del Partido Conservador británico que las empresas británicas debían declarar el número de trabajadores extranjeros que tengan. La ministra también anunció restricciones a la llegada de extranjeros a las universidades británicas. Esta es la respuesta del locutor James O’Brien: “Voy a leer algo del discurso que dio ayer Amber Rudd:

El Estado debe trazar una línea clara entre aquellos que como miembros de la nación son el fundamento y el sostén de su existencia y grandeza, y aquellos que residen aquí solo para ganarse la vida. Es muy importante que las empresas declaren qué parte de su fuerza de trabajo es extranjera, porque solo residen en el Estado como gente que se gana la vida. No son miembros de la nación, no son fundamento y sostén de la existencia y grandeza de la nación. Hay que tener una línea clara que distinga entre aquellos que son miembros de la nación y quienes solo residen aquí para ganarse la vida. 

No -explicó O'Brian-. Eso no es de Amber Rudd. Es de Mein Kampf, de Adolf Hitler. ‘Línea clara que distinga entre aquellos que, como miembros de la nación, son el fundamento y sostén de su existencia y grandeza, y aquellos que solo están domiciliados aquí para ganarse la vida’. ¿Reconoces esa necesidad de una distinción clara? ¿La aplaudes, la celebras? ¿Porque has oído una anécdota insignificante sobre un yesero cuyo salario ha subido en los últimos quince años más o menos el mismo porcentaje que el de casi todo el mundo en la fuerza de trabajo británica? ¿Ves la necesidad de esa brusca línea de distinción? ¿Puedes tragar eso hoy? ¿Una línea clara que distinga entre aquellos que son el fundamento y sostén de la existencia y grandeza de la nación y aquellos que, como creo que casi todo el mundo que he visto hoy, residen en el Estado para ganarse la vida? ¿Qué crees que vendrá después? Si vas a trazar una línea clara para distinguir a la gente que nació aquí y los que solo trabajan aquí, estás llevando a la práctica el capítulo dos de Mein Kampf. Tiempos extraños”.

Lo son: el partido laborista ha entrado en el mismo discurso contra la inmigración:

The Tories have broken their own promise on immigration #CPC16 pic.twitter.com/kxZ5a0IPDR

— Labour Press Team (@labourpress) 4 de octubre de 2016

“Quien es ciudadano del mundo no es ciudadano de ningún parte”, declaró la primera ministra, Theresa May. La frase ha merecido el aplauso de Marine Le Pen, la candidata a la presidencia de Francia por el Frente Nacional.

Exactement 👏

Theresa May : « Si vous estimez être un citoyen du monde, vous êtes citoyen de nulle part » https://t.co/3bRd4bvBBx

— MLP Présidente 2017ن (@ElyseeMarine) 5 de octubre de 2016