In Memóriam: Clive James (1939-2019) | Letras Libres
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In Memóriam: Clive James (1939-2019)

El poeta, ensayista y presentador de televisión australiano falleció el 24 de noviembre a los 80 años.

Por su corta edad, Clive James no pudo guardar recuerdos de su padre, capturado en la batalla de Singapur (1942) y retenido en un campo de prisioneros de Japón. Sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial, pero un tifón derribó el avión que lo llevaba de vuelta a casa en septiembre de 1945. Esta muerte marcó las vidas de James y de su madre, como explicó el propio poeta en Unreliable Memoirs [Memorias poco fiables] (1980), el libro que lo lanzó a la fama por su retrato ameno y preciso del Sídney de posguerra. 

Tras cursar estudios de literatura inglesa en esta ciudad, James continuó su formación en Cambridge (Inglaterra), donde se instaló en 1961. Durante años escribió para revistas como el Times Literary Supplement, pero despuntó como crítico sobre todo con su columna semanal del Observer (1972-1982). Esta vertiente de su obra, reunida en el volumen On Television [Sobre la televisión] (1991), hoy se analiza en programas universitarios de estudios culturales.

Las décadas de 1980 y 1990 presenciaron el ascenso de James como estrella de la televisión británica, particularmente en la BBC. Fue presentador de programas de humor, viajes, entrevistas y entretenimiento. Ahora bien, este éxito menoscabó en cierta forma su reputación como escritor. Por edad e importancia, James pertenece a la generación de sus amigos Martin Amis, Ian McEwan, Tom Stoppard y Julian Barnes. Sin embargo, no se le ha empezado a ubicar en esta liga hasta hace poco.

Retirado de la televisión en el año 2000, James dedicó las siguientes décadas enteramente a las letras. En 2007 apareció su ambicioso Cultural Amnesia [Amnesia cultural], un volumen con más de cien ensayos sobre figuras históricas y literarias del siglo XX. Incluye textos sobre Miguel de Unamuno, Franz Kafka, Charles de Gaulle, Octavio Paz, Margaret Thatcher y Mario Vargas Llosa. No es un libro académico sino de alta divulgación. James solo leía fuentes primarias y confiaba en su criterio para juzgarlas.

Poco después de cumplir los setenta, a finales de 2009, James enfermó y su salud no volvió a remontar. Dolencias graves mantuvieron en jaque su vida, cada vez más limitada. De hecho, en sus últimos años apenas pudo salir de casa – salvo para estancias en el Hospital Addenbrooke de Cambridge, donde siempre iba con su Shakespeare–. Paradójicamente, la mala salud le permitió dedicarse a la poesía como nunca antes.

A decir verdad, jamás abandonó su primera vocación. La edición americana de su poesía (Collected Poems, 2016) comienza con textos de 1958. Las canciones que James escribió para el cantautor Pete Atkin acumulan seguidores desde 1970. Sin embargo, su consagración poética no llegaría hasta la última década. Hoy se considera a James un poeta contemporáneo indispensable en lengua inglesa, y el más importante de Australia.

Primero apareció su traducción de la Divina comedia (2013). Después Sentenced to Life [En prisión de por vida] (2015), un gran éxito de crítica y ventas. Siguieron Gate of Lilacs: A Verse Commentary on Proust [La puerta de las lilas: Proust comentado en verso] (2016) e Injury Time [Tiempo de descuento] (2017). También un poema épico autobiográfico: The River in the Sky [El río en el cielo] (2018). En 2020 se publicará su antología glosada de la poesía inglesa (The Fire of Joy [El fuego de la alegría]), así como un ensayo sobre la obra poética de James a cargo de Ian Shircore.

En el apéndice de Injury Time figura una Letter to a Young Poet [Carta a un joven poeta]. El texto revela el respeto absoluto de James por los aspectos formales de la poesía: “Puedes desarrollar una carrera literaria sin tener pericia técnica, pero dejarás muchos poemas inconclusos, y ninguno de ellos tomará formas inesperadas por la métrica escogida. Sin dotes técnicas nunca te sorprenderás a ti mismo, y por tanto raramente sorprenderás a los demás”. Esta actitud explica su entusiasmo por Larkin, también poeta fiel a las formas tradicionales. James lo estudió y defendió en su último libro de ensayos (2019). Otras influencias clave fueron Yeats y Auden; del mundo hispano, Sor Juana y Rubén Darío.

Conocí personalmente a James en febrero de 2017. Durante varias temporadas en 2018 y 2019, conviví con su familia en Cambridge. Esta experiencia me permitió conocer su vida y obra. Su poesía me impresionó profundamente. Si bien James siempre destacó por su humor e ironía, en los últimos poemarios predomina el tono elegíaco. Sus temas son la culpa, la vejez, la enfermedad y la muerte. Pero también los recuerdos de la infancia, la devoción por la escritura y el afecto por Maia, su nieta única. A modo de homenaje, reproduzco su poema Return of the Kogarah Kid [Regreso del niño de Kogarah], publicado originariamente en Injury Time, junto a mi traducción. Descansa en paz, maestro y amigo.

 

Return of the Kogarah Kid

 

Inscription for a small bronze

plaque at Dawes Point

 

Here I began and here I reach the end.

From here my ashes go back to the sea

And take my memories of every friend

And love, and anything still dear to me,

Down to the darkness out of which the sun

Will rise again, this splendour never less:

Fated to be, when all is said, and done,

For others to recall and curse or bless

The way that time runs out but still comes in,

The new tide always ready to begin.

 

Do the gulls cry in triumph, or distress?

In neither, for they cry because they must,

Not knowing this is glory, unaware

Their time will come to leave it. It is just

That we, who learned to breathe the brilliant air,

And first were told that we were made of dust

Here in this city, yet went out across

The globe to find fame, should return one day

To trade our gains against a certain loss –

And sink from sight where once we sailed away.

 

Clive James

Regreso del niño de Kogarah

 

Inscripción para una pequeña placa

de bronce en Dawes Point (Sídney)

 

Aquí empecé y aquí llego al final.

Aquí a este mar regresan mis cenizas

llevándose recuerdos que atesoro

de cada amigo, amor y bien preciado,

sumiéndolos en las tinieblas hondas

de las que el sol resurge, brillo eterno:

al fin, depende del destino que otros

rememoren, maldigan o bendigan

la forma con que el tiempo acaba y sigue,

siempre vuelve a empezar, marea nueva.

 

Graznan gaviotas: ¿gozo o desconsuelo?

Más bien es un instinto, pues ignoran

la gloria que es vivir, tampoco saben

que llegará su hora. Otros, en cambio,

nacimos respirando aire radiante,

aprendimos que solo somos polvo

aquí en esta ciudad, pero buscamos

fama en el mundo. Un día, volveremos

a equilibrar los logros con las pérdidas

y a hundirnos en el mar del que zarpamos.