Economía para tiempos difíciles, con permiso del coronavirus | Letras Libres
artículo no publicado

Economía para tiempos difíciles, con permiso del coronavirus

Banerjee y Duflo abordan desde el prisma de la economía, a modo de panorámica, algunos de los principales fenómenos del presente: la inmigración, el comercio internacional, la discriminación, el crecimiento económico, el cambio climático, la desigualdad, la corrupción y la pobreza.

Buena economía para tiempos difíciles es la nueva obra de los economistas Abhijit V. Banerjee y Esther Duflo, publicada en 2019, el año en que ambos recibieron el premio Nobel de Economía. Un libro que llega a España de la mano de la editorial Taurus y traducción de Ramón González Férriz y Marta Valdivieso, de cuyo buen hacer tenemos un ejemplo reciente en El pasillo estrecho de Daron Acemoglu y James A. Robinson (ed. Deusto, 2019).

El nuevo trabajo de Banerjee y Duflo viene avalado por el éxito de su libro Repensar la pobreza: un giro radical en la lucha contra la desigualdad global (2011). Esta obra, por la que Duflo fue reconocida con el Premio Princesa de Asturias en 2015, supuso un soplo de aire fresco en un debate económico copado por las procedentes del ámbito de las finanzas, cada vez más cuestionadas tras el estallido de la crisis de 2008. La economía experimental logró entonces hacerse un hueco con sus estudios de caso en países en vía de desarrollo, quizá porque sus conclusiones, pese a su particularismo, conseguían transmitir una sensación de autenticidad, como si realmente desvelasen una verdad profunda sobre la naturaleza humana, que no se apreciaba entre las miríadas de datos agregados y los complejos modelos econométricos del mundo de las finanzas.

Aprovechando el cambio de ciclo que parecía haber dejado atrás una Gran Recesión cuyo recuerdo todavía se mantenía fresco en la memoria colectiva, como mostraron, en sentidos inversos, las victorias de Donald Trump en EEUU y Emmanuel Macron en Francia, los autores se atreven con un trabajo dirigido a un público todavía más amplio, que no exige nociones económicas previas. Lo hacen, como ellos mismos dan a entender en el prólogo, convencidos de que su popularidad imprime la obligación de participar en una batalla pública de las ideas que cobra cada vez más relevancia en sociedades que muestran signos crecientes de polarización política. Con este objetivo, Banerjee y Duflo abordan desde el prisma de la economía, a modo de panorámica, algunos de los principales fenómenos del presente: la inmigración, el comercio internacional, la discriminación, el crecimiento, el cambio climático, la desigualdad, la corrupción y la pobreza.

En el tratamiento de estos temas, los autores buscan deliberadamente confrontar las ideas preconcebidas del lector, pero siempre con un tono respetuoso que busca su complicidad. Banerjee y Duflo logran en ese sentido una aproximación heterodoxa en su pretensión de cuestionar la sabiduría convencional sobre algunos de los debates políticos más polémicos de nuestro tiempo, pero sin salirse de los cánones de la disciplina. A la hora de aportar evidencia en sus exposiciones, los autores, además de citar numerosos artículos académicos, hacen referencias recurrentes a resultados de estudios de caso, marcando una línea de continuidad con su Repensar la pobreza que también puede interpretarse como un guiño a sus lectores.

Este rasgo queda bien ilustrado en el capítulo dedicado a la inmigración, quizá el más sugestivo del libro. En él, Banerjee y Duflo además de exponer de manera prolija la evidencia que sugiere que la inmigración no destruye el empleo de los trabajadores nativos dado su efecto expansivo sobre la economía, terminan por redirigir la común reflexión sobre si la inmigración es positiva o negativa para el empleo a otras consideraciones menos habituales.

Asumiendo que los inmigrantes obtienen ventajas evidentes de las sociedades de destino, ¿por qué, sin embargo, el porcentaje de población migrante de todo el mundo es tan reducido? ¿No debería emigrar un número muy superior de personas, tanto dentro de las fronteras de cada país como a nivel internacional? Quizás, como muestran los autores, para la gran mayoría de población no resulta tan sencillo moverse de su lugar de origen, o quizás también las aparentes ventajas de la inmigración no son exactamente como se dibujan. De hecho, esa falta de impulso migratorio es precisamente la que explica los elevados costes generados por el comercio internacional sobre los habitantes de los territorios que están perdiendo la carrera de la globalización y que hasta el momento parecen incapaces de recoger su porción de las ganancias experimentadas por los territorios urbanos y más dinámicos dentro de su propio país.

Esta manera de abordar los fenómenos que trata es la principal característica de un ensayo cuya contribución podría pasar desapercibida en la actualidad, pese a su relevancia, por la coincidencia de su publicación con la crisis de la Covid-19. Pero cuando la pandemia remita y el coronavirus deje de ser el centro de nuestra atención, se podrá apreciar de manera plena su principal virtud, que no es tanto qué cuestiones aborda, sino el enfoque que Banerjee y Duflo adoptan ante ellas. Un enfoque que será especialmente necesario para reconstruir el mundo que deje tras de sí la pandemia.