Los libros son para el verano | Letras Libres
artículo no publicado

Los libros son para el verano

Las vacaciones son para leer –en la playa, en el jardín, en la piscina o en una habitación con o sin vistas– los libros a los que no se ha llegado durante el curso, a los que se quiere volver o las asignaturas pendientes.

Buenos propósitos y optimismo. Las vacaciones son para leer: en la playa, en el jardín, en la piscina o en una habitación con o sin vistas. Se reservan para ese tiempo suspendido las lecturas a las que no se ha llegado durante el curso o las relecturas o las asignaturas pendientes (con este ya son siete veranos los que me prometo leer Ana Karenina). En mi caso, más que de buenos propósitos, peco de optimismo. En mi maleta hay siete libros, pero como paso el verano en casa de mis padres, pienso que cuando los acabe (en mi pensamiento no hay lugar para el fracaso) iré a por más: en casa de mis padres, los libros crecen en montones y en filas dobles. Si no encuentro nada que me seduzca, siempre podría releer, quién sabe, El libro de la vida de Teresa de Ahumada. Mis propósitos (realistas) de lectura para las próximas semanas son: La hermana menor, de Mariana Enriquez; Conversaciones entre amigos, de Sally Rooney; Vacaciones aragonesas, de Teresa Pamies; Río revuelto, de Joan Didion y El vestido azul, de Michèle Desbordes.

A continuación van algunas sugerencias.

(Tal vez) El libro más bonito del año. Va a ser complicado que lea un libro más tierno, emocionante y bueno que Entre ellos, de Richard Ford (Anagrama). El libro es un díptico: un texto sobre su padre y otro sobre su madre. Los dos están escritos con treinta y cinco años de diferencia. No solo son un retrato de sus padres y de las circunstancias en las que nació Ford; es también el retrato de una época y de un país. Como en verano se suele pasar mucho tiempo en familia, y el roce hace el cariño, pero donde hay confianza da asco, este libro puede servir como antídoto para las disputas familiares y despertar una mirada tierna sobre los padres. Es, además, maravilloso.

Un diario. Y ahora, lo importante (Caballo de Troya) es el diario de Beatriz Navas Valdés –la nueva directora del ICAA– del curso 92/93; entonces ella tenía trece años y España era otra, pero algunos temas ya estaban ahí. Es un libro divertido y lleno de anécdotas, pero también de reflexiones y de actualidad. La mirada análitica e inteligentísima de la adolescente sorprende. Es el libro que debería haber leído mi yo de trece años.

Después del amor. La escritora francesa Annie Ernaux y el periodista Marc Marie comenzaron una apasionada relación después de que ella, veinte años mayor, le dijera que tenía cáncer. Poco después, se le ocurre hacer fotos de la escena posterior al amor: la ropa dispersa y los zapatos amontonados. Es una manera de capturar la pasión, de volver a ella y también de prolongar la relación a su trabajo. De esas imágenes, de las que escriben por separado y sin hablar de sus textos, surge El uso de la foto. Es un libro sobre las relaciones, sobre el amor y la enfermedad y la escritura, pero sobre todo, habla de la necesidad de atrapar los destellos de felicidad. La sombra de la muerte se hace presente a través de los efectos secundarios del tratamiento. Las huellas de la enfermedad y las huellas del amor conviven con naturalidad y sin aspavientos.

Un clásico moderno. Gran parte de lo que sé de la vida, del humor, del amor, del cine –y todo lo que sé de esgrima y estilos de ataque y defensa con la espada– lo aprendí de La princesa prometida. Primero vi la película, como casi todo el mundo, que se convirtió en mi favorita inmediatamente. Años después supe que en realidad estaba basada en una novela. Me costó dar con un ejemplar: miraba siempre en los estantes de las librerías; yo buscaba William Goldman pero siempre encontraba William Golding, el autor de El señor de las moscas. La leí, me gustó más que la película, obligué a mi hermana a leerla y la recomiendo siempre que puedo. En 2017 se cumplieron treinta años del estreno de la película y en 2018, cuarenta y cinco de la publicación de la novela. Ático de los libros ha publicado una nueva edición del libro y no hay un plan mejor para agosto que disfrutar de esa novela llena de sentido del humor sobre la amistad, la lealtad, las historias y el amor verdadero.