La redención de Eduardo Tolosana (1) | Letras Libres
artículo no publicado

La redención de Eduardo Tolosana (1)

Un actor olvidado en los tiempos del Me Too.

-¿Sí?

-¿Alfredo?

-Sí, sí.

-Soy Eduardo.

-Claro, claro.

-¿Te acuerdas, no? Eres mi agente.

-Jaja.

-Pensaba que te había pasado alguna tragedia. Que habías perdido el móvil o te habías muerto.

-He estado de vacaciones.

-Seguro que a Javier le coges el teléfono.

-¿Has visto la nueva?

-No, aún no.

-Tienes que verla. Es maravillosa.

-Sí, no tengo otra cosa que hacer.

-Te va a encantar.

-Seguro.

-De verdad.

-Iré a verla, iré a verla.

-Maravillosa

-Oye, ¿sabes algo...?

-Ahora está todo muy parado. Está todo el mundo de vacaciones, ya sabes.

-¿Les has llamado?

-Ahora no merece la pena, Edu. Hay que tener paciencia.

-Alfredo, te he pagado la mitad de la piscina.

-Mañana te paso la factura, que he tenido que cambiar la depuradora.

-Ja.

-¿Qué tal Lucía?

-Nos separamos hace dos años. Me dejó. Ya lo sabes.

-Bueno, tampoco voy a ser maleducado por eso.

-Pues estará bien. Mejor, supongo. ¿Y lo que te contó Montse? ¿La peli del barco?

-Bueno, ahí está. No es fácil. Hay problemas.

-Leí el otro día que iba para adelante. Decían que habían contratado a Javier, precisamente.

-¿Ah, sí?

-Me extraña que no lo sepas. Eres su repre, ¿no?

-¿Ah, ese proyecto? ¿El del barco? Creía que te referías al otro.

-No sé si hay otro. Habíamos hablado de este. Me habías dicho que estaban pensando…

-Ah, sí. Bueno, ya sabes, la financiación...

-Claro.

-Son rachas, la profesión es así.

-Sí.

-Tendrás tu revancha.

-No me jodas.

-También tienes que poner algo de tu parte. Es difícil. Esa cosa que tenías de la edad indeterminada.

-Ahora estoy mejor.

-Esa especie de indefinición. A los directores de casting no les gusta y al final son ellos los que cortan el bacalao.

-Ya no hay medias tintas. Estoy decrépito.

-Has descuidado tu imagen.

-En los últimos meses me he esforzado. Parecen que hayan pasado años. Tendrías que verme. ¿Hace mucho, no?

-No, no tanto...

-Ya doy para tercera edad.

-La gente te ha olvidado, Edu. Los millennials no se acuerdan de ti.

-¡Pero si estaba en la tele todo el tiempo!

-Y los que se acuerdan preferirían no hacerlo.

-Joder.

-Es un poco como la moda. Unas gafas de sol te encantan y luego nada parece más hortera que eso, y de repente vuelven a ser cool.

-Sí, pero yo no soy unas gafas de sol.

-Ya sabes. Es el mundo del espectáculo… En realidad, se me ocurre una manera… Pero tienes que poner un poco de tu parte.

-Eso siempre, Alfredo.

-Hay que empujar.

-Yo siempre he sido profesional.

-Lo sé.

-Tenía que engordar, engordaba.

-Sí.

-Cuando tuve que aprender asturiano para la película aquella.

-Sí.

-Esta mina es una ruina.

-Aquella social.

-Que luego aguantó una semana. Hubo que comprar las entradas.

-Siempre profesional. Eso todo el mundo lo dice.

-¿Verdad?

-Amable con los técnicos. Generoso con los compañeros.

-Alguna mala tarde tuve.

-Como todo el mundo. Para qué nos vamos a engañar.

-Poca cosa, en realidad.

-Sí.

-Al final siempre estaba ahí al pie del cañón.

-Claro.

-Alguna frase del guion se me iba alguna vez. Pero si comparas con otros...

-Frases poco importantes, en todo caso.

-Superfluas. Si no te acuerdas igual es que no hacía falta.

-Siempre lo he dicho.

-La juventud. Haces cosas que en fin.

-Ahí quería ir precisamente. ¿Tú no tienes nada que podamos sacar?

-¿De qué?

-Para que la gente se acuerde de ti.

-¿Una retrospectiva?

-Pensaba en alguna historia.

-¿Unas memorias?

-No te ofendas, pero no sé si da para tanto.

-¿De la infancia? ¿De cuando murieron mis padres?

-Eso es un coñazo.

-Bueno.

-A ver, entiendo que a ti te parezca interesante. Pero para el público yo no lo veo. Pensaba más en algo tipo Me Too. Ya sabes. Alguna chica.

-¿Que me hayan acosado?

-A ver, Eduardo.

-¿Sí?

-¿Tú te has visto?

-Sí.

-¿No me acabas de decir que estabas hecho polvo?

-Bueno.

-Decrépito, es la palabra que has usado.

-Sí, sí.

-La verdad es que me ha sorprendido el vocabulario.

-Últimamente tengo más tiempo para leer.

-¿Quién se va a creer que alguien te acose a ti? Yo pensaba más bien al revés… No sé. Alguna groupie. Esos años.

-No creas. Yo es que era bastante soso.

-Vaya.

-Tímido.

-Nadie lo diría.

-Me daba miedo el sida además.

-Tiene que haber alguna cosa...

-Voy pensando pero no sé.

-¿Compañeras de reparto?

-No caigo.

-¿Con las compañeras de reparto que has tenido?

-Fíjate que Marta fue mi novia, pero poco más…

-Y con Patricia. ¿En la peli esa que hacíais de policías? ¿Con la escena del polvo en la mesa?

-Lo rodaron con dobles.

-¿Ah sí?

-Es mi espalda y su piernas, las piernas del doble y la espalda de Patricia.

-Parece el Tetris.

-Eran los ochenta.

-¿Y no pasó nada?

-Creo que ellos sí que se liaron. Nosotros nada.

-¿Ni una cosa un poco ambigua, así? ¿En esos años?

-Creo que no.

-Son muchos años, Eduardo.

-Sí, sí.

-Muchas cosas pasan en tantos años. Nadie se acuerda bien.

-Ya.

-Es que eso te colocaría otra vez en el candelero. Y podría ser una buena historia de redención. Si sales, pides perdón, te humillas. Igual en ese caso.

-Pero, Alfredo...

-Piensa que no ha habido un español todavía.

-Hombre, no sé si es argumento.

-Es que podría haber atención internacional.

-No sé si es la atención que quiero.

-A ver, no prometo nada. En América, olvídate. Ahí ya nada. Pero bueno, ahí poca cosa hiciste, ¿no? ¿Cómo se llamaba aquella? Donde hacías de moro.

-No era moro. Era de la guardia revolucionaria iraní, son persas.

-Con lo del Me Too podrías contar lo de tus padres si te hace ilusión.

-No sé.

-Es un poco bajona, pero refuerza la narrativa de la redención.

-Igual me matan.

-A ver. Muerto estás ahora. Esta sería tu posibilidad de resucitar.

-No lo veo, de verdad.

-¿Ves? Te quejas mucho pero luego no haces nada por tu carrera. ¿Qué es lo último que has hecho?

-El pregón en las fiestas de Pinseque.

-Bueno, tú verás qué quieres hacer.

-Le doy una vuelta. Pero es que no sé si tengo algo que sirva…

-¿Y tus ex?

-¿Qué?

-¿No pueden decir nada? ¿Una queja?

-Me llevo bien con ellas, la verdad. Somos amigos.

-Pues eso. ¿No te pueden hacer el favor?

-Alfredo.

-Seguro que tú las has ayudado. ¿Tú no lo harías por un amigo?

 

[Continuará -quizá.]